El sosiego acantilado

non mea voluntas

Categoría: THE DEAD SOUTH

LA CULPA DE TODO

Trump. Merkel. Estados Unidos. Rusia. China. La caída del Imperio español.

La modernidad. La postmodernidad. El comunismo. El neoliberalismo. El nacionalismo. El multiculturalismo. El fascismo. La democracia. El fascismo disfrazado de democracia. La democracia adulterada. La corrupción de la democracia. La corrupción de todos ellos. Todos ellos corruptos. Y feos. Y progres. Y fachas.

La pérdida de valores. La caída de los dioses. El retorno de los dioses. El Islam. La Iglesia. Esta Iglesia. Y aquélla también. La secularización. El ateísmo. El agnosticismo. El sincretismo. El matrimonio ante Dios. El matrimonio homosexual. El arrejuntamiento homosexual. El arrejuntamiento. El arrejuntamiento ante Dios. El arrejuntamiento homosexual ante Dios.

La falta de educación. El exceso de deberes. El exceso de educación. La educación reaccionaria. La educación progresista. El progreso de la educación. La buena educación. ¿Quién educa a los educadores? Dime, por favor, ¿quién nos educará? El educador que nos eduque, mal educador será.

Rajoy. Pedro Sánchez. Susana Díaz. Pablo Iglesias. Errejón. Éste. Ése. Aquél.

Nunca yo.

El cambio climático. La industria apocalíptica. Las redes sociales. Y demasiados bares. El retorno a la naturaleza que defiendo en mi blog (a punto de las cien mil visitas), desde mi amado ordenador. Fabricado en Vietnam.

Los hombres de antes. Las mujeres de antes. Cualquier tiempo pasado fue un error. Cualquier error pasado no fui yo.

Los mil géneros del futuro ser humano. Un ser humano mejor. El que veremos todos en la televisión. O en YouTube. O en Plutón. Y cualquier error futuro no seré yo.

El aborto. El exceso de población. La familia numerosa. Las numerosas familias. La escasez de familias. Los diversos tipos de familia. La familiaridad con la que te tratan ciertas personas. De tu propia familia. O no. Que pasan. Y opinan. Y dicen adiós.

El amor verdadero. La verdadera pornografía. Bañarse en bolas. Bañarse en musulmán. La moda talibán en una carroza del orgullo gay. Un gay colgado de una grúa chií. E iraní. O saudí.

Viva el Mal, viva el Capital. Más estado. Más mercado. Más anarquía. Más economía. Más filosofía. Menos filosofía. Jardines de Epicuro en campos de refugiados sirios. Bienvenidos refugiados. Si eres refugiado, no puedes ser malo. Si eres refugiado, no puedes ser bueno.

Los toros. Comer carne. Las mascotas.

Los que dicen palabrotas.

Los que entienden latín.

Oh, qué maravilloso mundo hemos creado, repleto de excusas, repleto de miradas a otro lado.

Siempre es ajena la culpa y no ha visto la historia del mundo

ser más inocente que yo.

LOS ÍNFIMOS PRINCIPIOS

“Lo que nos hace creer que el curso irresistible de las cosas nos arrastra y que las catástrofes sorprenden al hombre, ya impotente y vencido, no es la conciencia de nuestra debilidad, ni la certidumbre de una necesidad causal que refuta y ridiculiza nuestra ingenua fe en la libertad.

La razón es más modesta.

Nuestras decisiones eficaces no son las decisiones meditadas de las horas solemnes, de los momentos en que, apercibidos y preparados, hacemos los gestos espectaculares de elegir y de rechazar. Las decisiones que gobiernan nuestra vida son las opciones tímidas y silenciosas de las horas cotidianas.


Los momentos grávidos de nuestro futuro se deslizan callados en medio del estruendo de la feria.

La esquina que cruzamos, el amigo cuya invitación atendimos, la curiosidad que rechazamos, el leve ademán de vanidad o de orgullo a que cedimos, toda la trivial rutina de nuestra existencia, son los resortes de nuestro destino.

Allí nacen los ínfimos principios de las más vastas consecuencias. La necesidad es la faz de nuestra ignorancia y de la miseria intelectual en que nos complacemos.”

Notas, de Nicolás Gómez Dávila; texto leído en esta página de Facebook.

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester