El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Categoría: THE DEAD SOUTH

THE DEAD SOUTH, EL AÑO QUE VIENE

Era de esperar. Faltaba la confirmación oficial.

Que me ha llegado esta tarde: el concierto de The Dead South se pospone hasta abril del año que viene.

En fin, no podía ser de otra manera, tal y como están las cosas.

Por otro lado, he de deciros que, desde hoy, El Sosiego Acantilado está en Twitter.

Sin más, aquí seguimos, in good company.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XLVII)

This little light of mine
I’m going to let it shine
Oh, this little light of mine
I’m going to let it shine

This little light of mine
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Let it shine
Let it shine
Let it shine

Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine
Let it shine
Let it shine

This little light of mine
I’m going to let it shine
Oh, this little light of mine
I’m going to let it shine
This little light of mine
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XXXII)

La realidad, sin embargo, es aún más dura, según un informe elaborado por el Instituto de Salud Carlos III al que ha tenido acceso EL PAÍS. El documento revela que el virus casi ha duplicado la mortalidad en algunas zonas de España. También que la información que cada día ofrece [Fernando] Simón solo está mostrando una parte de las dimensiones de la epidemia, ya que únicamente incluye a aquellos pacientes que fallecen tras haber dado positivo en las pruebas de coronavirus.

Es, probablemente, uno de los artículos más importantes que se han publicado en España desde el comienzo de la crisis del coronavirus.

Bendita libertad de prensa, cuando funciona como Dios manda (como no puede funcionar en China).

Porque nos permite entender el auténtico calibre de la crisis:

La diferencia entre la mortalidad real y la oficial se debe a varias razones, entre ellas, las carencias con las que se ha topado el sistema sanitario al hacer frente a la epidemia —la detección tardía del virus en España, la falta de pruebas diagnósticas…— y los distintos modos de contabilizar a los fallecidos.

Las comunidades, por ejemplo, solo atribuyen una muerte al coronavirus (y la notifican como tal al Ministerio de Sanidad) si el paciente ha sido sometido a las pruebas y estas han dado positivo, confirman dos responsables sanitarios de sendos Gobiernos regionales. “Esto deja fuera a muchas personas fallecidas en residencias o domicilios particulares que no han sido sometidos a prueba alguna”, explica uno de ellos.

Esta situación ha sido denunciada a este diario por numerosos profesionales del sistema sanitario. “Están falleciendo muchos pacientes en su domicilio y el SUMMA solo llega para certificar la muerte. O lo hacen en las residencias porque los hospitales no los aceptan si son mayores y con patologías previas. A casi ninguno de ellos se les han realizado las pruebas y, por tanto, no son contabilizados como víctimas del coronavirus”, alerta una de estas quejas.

En los últimos días se hace mucho hincapié en que la COVID-19 es una enfermedad que afecta no sólo a ancianos. Y es cierto. Elevados niveles de carga viral pueden hacer morir en pocos días a personas jóvenes en perfecto estado salud. Pero esta verdad no puede negar otra: para las personas mayores, la COVID-19 es una auténtica peste mortífera. No sólo por la acción del virus SARS-CoV-2, sino por circunstancias de las que somos directamente responsables todos los miembros de la sociedad: las carencias de nuestros sistemas de salud y de nuestras residencias (de ancianos, de discapacitados, de menores, cárceles…).

Hace un par de días comentaba con Bea que el Bicho va a tener una consecuencia buena. A los dos nos gustaría ocuparnos de nuestros mayores cuando llegue el momento. Que vengan a vivir con nosotros.

Pero nos encontrábamos con reticencias por su parte. Basadas en el no querer molestar. Que en una residencia estarían bien, con gente de su edad. Estarían entretenidos.

La puta mierda que el pensamiento eutanásico inspira y fomenta.

Pero el Bicho está poniendo las cosas en su sitio. El Bicho está tirando de la manta para mostrarnos lo que realmente es la vida de los viejos estabulados.

Y, sobre todo, vemos lo que es su muerte. O, para ser más exactos, no la podemos ver.

Los expertos llevan días avanzando que muchas cosas deben cambiar en España tras la epidemia. Para Pere Godoy, presidente de la Sociedad Española de Epidemiología, una de ellas debe ser el modelo de residencias para mayores (también para personas con discapacidades), convertidas durante este mes de marzo en auténticas trampas mortales. “Cuando todo esto pase, debe reformularse por completo un modelo basado en la concentración de colectivos de riesgo en espacios reducidos, con estándares de calidad bajos e insuficientemente preparados para hacer frente a una epidemia como la que estamos viviendo”. “El coste en vidas que esto va a tener será muy importante, difícilmente asumible. No nos lo podemos volver a permitir”, concluye.

Así que, durante una buena temporada, ninguno de nuestros mayores tratará de defendernos las maravillas de la vida en una residencia. A Dios gracias.

Sólo queda que Dios nos permita también a todos superar esta prueba.

Que Deus nos teña no seu colo.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS

Que se sepa, la primera muerte en España por coronavirus se produjo el 13 de febrero. Que se sepa. Hace casi un mes.

En un mes, el metro de Madrid es usado por unos 60 millones de viajeros. Un metro que tiene una línea directa con el aeropuerto de Barajas, que lo conecta directamente con el centro de la ciudad. Un aeropuerto por el que pasan, en un mes, unos 4 millones y medio de pasajeros.

En Madrid, mañana se cierran los colegios. Para contener la propagación del virus.

Los seres humanos necesitan pensar que sus acciones sirven para algo.

POR SI AÚN NO ESTÁIS CONVENCIDOS…

…de ir a ver a The Dead South en alguna de sus cuatro citas españolas (Bilbao, Madrid, Valencia y Barcelona), tengo un nuevo argumento de peso.

Por fin tenemos una buena grabación de un concierto suyo. Del pasado 7 de enero, en Boston.

Disfrutad. Y decidíos.

THE DEAD SOUTH EN MADRID: CAMBIO DE SALA

Como ya os había dicho, la Moby Dick es una sala pequeña. Así que, al agotarse las entradas, y ante la avalancha de peticiones, los organizadores han decidido trasladar el concierto a la Sala Mon (antigua Penélope, según me informa un amigo).

Con lo que vuelve a haber entradas disponibles. En este enlace.

LEY CONTRA EL SUICIDIO

Desde 2003, año en que se inició el registro oficial de víctimas, han muerto asesinadas en España algo más de 1000 mujeres por violencia de género.

Sólo en 2017, se suicidaron en España 961 mujeres, de un total de 3679 suicidios.

Como se puede ver en este artículo, en España se producen 10 suicidios diarios. Es decir, cada dos horas y media, alguien se suicida en nuestro país.

A aquellos que defienden que las diferencias entre hombres y mujeres son meras construcciones sociales, les resultará interesante saber que las mujeres intentan suicidarse tres veces más que los hombres.

A aquellos que consideren que el anterior dato, en vez de fundamentar diferencias biológicas entre los sexos, se explica por la presión de una sociedad aún fuertemente patriarcal, les resultará interesante saber que los hombres consuman sus suicidios tres veces más que las mujeres. Deberían explicarnos, entonces, por qué la vida en un régimen patriarcal resulta más dura para los hombres que para las mujeres.

En España se aprobó una ley contra la violencia de género en 2004. Aunque en España mueren por suicidio el doble de personas que por accidente de tráfico, 11 veces más que por homicidios y 80 veces más que por violencia de género, a nadie se le ha ocurrido elaborar una ley contra el suicidio.

Tampoco es que yo crea que tiene demasiado sentido elaborar una. Seguramente, tendría el mismo éxito que está teniendo la ley contra la violencia de género, es decir: ninguno.

Sólo sirven como indicios de las mitologías de la época. Época en la que todo el mundo está obsesionado por gritarle al de al lado cuáles son las claves de su infelicidad, casi siempre provocada por algún tipo de insatisfacción identitaria, casi siempre urgiendo acciones políticas para su solución final.

Y en la que nadie quiere pararse a pensar lo dura e insoportable que puede llegar a ser la existencia humana y lo poco útiles que son las leyes humanas a la hora de enfrentarse con los demonios del alma de cada cual.

THE DEAD SOUTH EN MADRID

Todo aquél que los ha visto en directo habla maravillas. No os quedéis sin entrada, que la Moby Dick es una sala pequeñita. Aquí os pongo el enlace, para comprarla ya.

THE DEAD SOUTH EN ESPAÑA

Por fin.

NUEVA CANCIÓN PARA LA BANDA SONORA DE LA TABERNA ERRANTE

Canadá está demostrando ser la reserva espiritual de Occidente.

Nos ha dado a Jordan Peterson. Y nos ha dado a The Dead South. Sólo con eso ya basta (y sobra) para lo que queda de siglo XXI.

La próxima vez que haya una Taberna Errante, si es que vuelve a haber una, habría que cantar esto a voz en grito. Puedo imaginar escenas hilarantes al ritmo de esta tonada.

De su último album, una maravilla más.

Y es que estoy totalmente de acuerdo (como también lo estaría el señor Pickwick): la mejor forma de ir al cielo es en carretilla.

Porque sólo puedes ir con la ayuda de alguien.

 

HEAVEN IN A WHEELBARROW

Well, if upon that day I die
I’m too drunk to walk let alone to drive
And I’m kickin’ and I’m spittin’ like I’m wild and feral
Won’t you take me to heaven in a wheelbarrow?

I’m going to heaven in a wheelbarrow
I’m going to heaven, yes sir
I’m going to heaven in a wheelbarrow
So won’t you take me there?

Well, you can go on your gold steed
Or up on an angel’s wings with speed
Or even in a pyramid like a pharaoh
But I’m going to heaven in a wheelbarrow

There’s a gal on the wrong side of town
Who gets me up when I’m goin’ down
She keeps me in line, shootin’ straight and narrow
Now she’s taking me to heaven in a wheelbarrow

I’m going to heaven in a wheelbarrow
I’m going to heaven, yes sir
I’m going to heaven in a wheelbarrow
So won’t you take me there?

Well, I met woman with a cold heart
Tried to take me to hell in a shopping cart
Said, woman, you’re putting my soul in peril
I’m going to heaven in a wheelbarrow

I’m going to heaven in a wheelbarrow
I’m going to heaven, yes sir
I’m going to heaven in a wheelbarrow
So won’t you take me there?

A lot of men don’t stand so tall
Most of us, you know we gotta fall
Some are lookin’ life down a shotgun barrel
But I’m going to heaven in a wheelbarrow

I’m going to heaven in a wheelbarrow
I’m going to heaven, yes sir
I’m going to heaven in a wheelbarrow
So won’t you take me there?

I’m going to heaven in a wheelbarrow
I’m going to heaven, yes sir
I’m going to heaven in a wheelbarrow
So won’t you take me there?

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