El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Categoría: TEOLOGÍA POLÍTICA

BREVE PANFLETO DE UN CRISTIANO DEMÓCRATA

El problema de la democracia es que, como no impone de forma violenta ninguna casta dirigente a la masa, sino que se nutre de la propia masa, sus virtudes no alcanzan mayor nivel que el que la masa tiene. Si la masa es virtuosa, la democracia será virtuosa; si la masa es abyecta, así lo será la democracia. La democracia no es más que la acumulación compleja y dinámica de las acciones de sus componentes, es decir, la masa completa de la nación.

Nada bueno se podrá sacar de un pueblo irresponsable, mimado y flojo, que se regodee en la puerilidad y el victimismo. La democracia no tiene más solución para sus problemas que la responsabilidad individual; los líderes carismáticos son otro tipo de solución, para construir otro tipo de regímenes.

El demócrata entiende que sus libertades se salvan en un afán diario de sacrificio y responsabilidad individuales, ayudando cuando fuere menester a sus conciudadanos más cercanos, en la medida de lo posible, a soportar el peso de la libertad.

O este camino, o abandonar la dignidad propia en manos de mesías ocasionales, que siempre exigirán en pago un trozo de nuestra alma.

La cual sólo debería estar al cuidado de nuestra conciencia, bajo la atenta mirada de Dios.

EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL Y LA SEPARACIÓN DE PODERES EN ESPAÑA

La Constitución Española, en el tercer apartado del artículo 122, dice:

El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión.

De esta redacción, se sobreentendía que Congreso y Senado sólo podían elegir a 8 de los 20 vocales, dejando a la mayoría (12) fuera del alcance de los partidos políticos. Era una forma de proteger la separación de poderes de la democracia española.

Y así lo entendió el primer gobierno democrático surgido de las urnas, como bien explicaban Santiago Sánchez y Pilar Mellado en su libro Organización del estado central y justicia constitucional (Centro de Estudios Ramón Areces, 2004; pgs. 226-228):

 

“La primera LOPJ [Ley Orgánica del Poder Judicial] postconstitucional, de 10 de enero de 1980, estableció el siguiente sistema:

Los 12 vocales serán elegidos entre Jueces y Magistrados pertenecientes a todas las categorías judiciales. Integrarán el Consejo 3 Magistrados del Tribunal Supremo, 6 Magistrados y 3 Jueces (art. 8). Los Vocales serán elegidos por todos los Jueces y Magistrados que se encuentren en servicio activo (art. 12).

La elección se llevará a cabo mediante voto personal, igual, directo y secreto. La circunscripción electoral será única para todo el territorio nacional (art. 13).

Las candidaturas habrán de ser completas, con un candidato titular y un suplente para todos los puestos a cubrir en cada elección. Las candidaturas serán siempre abiertas, pudiendo cada elector combinar nombres dentro de cada categoría, procedentes de candidaturas distintas. Las candidaturas habrán de estar avaladas por un 10% de los electores, que comprenda, a su vez, un 5% al menos, de cada categoría o por una asociación válidamente constituida. El sistema electoral será el mayoritario corregido para permitir la representación de un sector minoritario (art. 14).”

 

Poco duró, sin embargo, este mínimo respeto a Montesquieu, como nos siguen explicando los autores:

 

“El sistema cambió al producirse la victoria abrumadora del PSOE en las elecciones generales de 1982, que dio paso a diversas reformas legislativas varias y, entre ellas, la de la justicia. Reforma que, por lo que concierne al tema objeto de nuestro estudio, no fue más allá de tratar de asegurar un cierto control político de la misma justicia. Con ese fin, el PSOE, que había logrado una nutridísima representación parlamentaria, decidió atribuir también a las Cortes la elección de los Vocales de origen judicial. La (nueva) Ley -6/1985- rezaba su Exposición de Motivos, informada por un principio democrático, partiendo de la base de que se trata del órgano de gobierno de un poder del Estado, recordando que todos los poderes del Estado emanan del pueblo y en atención al carácter de representantes del pueblo soberano que ostentan las Cortes Generales, atribuye a éstas la elección de dichos miembros de procedencia judicial del Consejo General. Y, añadía, la exigencia de una muy cualificada mayoría de 3 quintos garantiza […] la convergencia de fuerzas diversas y evita la conformación de un Consejo General que responda a una mayoría parlamentaria concreta y coyuntural.

La oposición interpuso recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica 6/1985 y el Tribunal Constitucional lo desestimó, no sin advertir del riesgo de frustrar la finalidad señalada en la Norma Fundamental, si las Cámaras, a la hora de efectuar sus propuestas, (atendieran) sólo a la división de fuerzas existentes en su propio seno y (distribuyeran) los puestos a cubrir entre los distintos partidos, en proporción a la fuerza parlamentaria de éstos (STC 108/1986, fundamento jurídico 12).

Cuando el PP alcanzó el poder con una mayoría holgada en el año 2000, (183 diputados en el Congreso), volvió a cambiar el procedimiento de elección de los Vocales del Consejo de procedencia judicial, aunque en esta ocasión se pactó una solución intermedia, que en apariencia satisfizo a los dos partidos mayoritarios, y que es la que actualmente está en vigor.”

 

Posteriormente, la Ley Orgánica 4/2013 volvería a modificar la estructura del Consejo General del Poder Judicial, pero sin afectar apenas a la elección de los vocales, que sigue estando en manos, básicamente, de los partidos políticos con mayor presencia en las Cortes Generales.

Fue por tanto el ansia de control de los poderes del estado del PSOE de Felipe González la que provocó esa interpretación torticera de nuestra carta magna, avalada por la vergonzosa sentencia del Tribunal Constitucional de 1986.

Y ningún gobierno posterior ha hecho el más mínimo intento de volver a la letra de la Constitución. Lo que ha llevado a creer a más de uno, por lo que estoy leyendo en las últimas horas, que es anticonstitucional bloquear la renovación del CGPJ. Como si la Constitución defendiese el derecho de los partidos políticos a turnarse en la elección de todos los vocales del Consejo, dependiendo de quién ocupe el poder en cada momento.

Pero no. La Constitución Española, en este tema, fue escrita con otra intención.

Con la intención de mantener el Poder Judicial independiente de los vaivenes de la política de partidos.

Todos aquellos que ahora se rasgan hipócritamente las vestiduras en defensa de la democracia, con el ánimo evidente de exigir su turno de controlar el Poder Judicial (o de mantener el control que ya poseen), son el auténtico peligro para nuestro régimen de libertades.

Sabemos que sólo el afán de poder les mueve, no el respeto a un estado de derecho donde se estructure adecuadamente la tan necesaria separación de poderes.

Lo realmente preocupante es que esos hipócritas parecen ser la inmensa mayoría de la población española.

Que Deus nos teña no seu colo.

GRANDES MOMENTOS DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

“La larga secuencia de contactos personales culminaría con Ahmadinejad besando el féretro de Chávez, y abriendo la caja de Pandora porque la desconsolada madre se echó en sus brazos. Tocar a una mujer que no sea familiar de primer grado está prohibido en cualquier circunstancia, sea dar la mano o tocar la mejilla, recordó el ayatolá Muhammad Taqi Rahbar, que lidera la plegaria del viernes en Isfahán, y ni siquiera se justifica en el caso de una mujer mayor, por contrariar la dignidad del presidente de la República Islámica de Irán…”

Los enemigos del comercio. Una historia moral de la propiedad, de Antonio Escohotado (vol. III); La Emboscadura, 2018; pg. 617.

CAUTO Y DISCIPLINADO

En una vida anterior, yo empezaba a ser algo bello.

Pero, huyendo del camino del héroe ideológico, aposté todo al ensueño de una civilización que anhelaba estática, mintiéndome una vez más.

Presiento el regreso del héroe, sosegado tras una larga conversación con su padre.

Sonrío, mortal,
y contemplo con curiosidad las revoluciones del caos misterioso;
confiado
más que nunca
en que todo tiene sentido
y es profundamente bello.

LA NUEVA POLÍTICA (II)

El Quincemismo Real ya nos mostró lo que podíamos esperar de él. No el asesinato de zares, sino la conquista de la prensa rosa.

A pesar de los histerismos de tantos miembros de la derechona patria, estos personajillos brotados de aquellas jornadas -tan sobrevaloradas-, ni siquiera son capaces de enterarse de los tiros persistentes que se pegan en sus propios pies.

Es probable que este reportaje sea la palada última sobre el ataúd de Podemos.

Pero Dios dirá.

ESTATUA ERGUIDA EN HOMENAJE A LA ADOLESCENCIA ETERNA

Mientras esperábamos el autobús que nos iba a llevar de vuelta a Marsella, tras nuestra declaración de no aptitud, aconteció un hecho que apenas merecería el apelativo de anécdota.

Uno de los aspirantes declarados no aptos, de oscurísima piel negra, muy enfadado, empezó a gritar acusando de racistas a los que habían decidido su no aptitud.

Desde donde yo estaba, la situación resultaba tragicómica: aquel aspirante rechazado llamando racistas a voz en grito al multicultural elenco de caporales (cada uno de un color distinto) que allí se encontraban, quienes observaban la escena divertidos.

La conclusión que uno sacaba en aquel momento era que la propia reacción del tipo explicaba su declaración de no aptitud. Básicamente, que no se aceptan desequilibrados en la Legión Extranjera.

A la luz de los últimos acontecimientos, la anécdota parece devenir signo de los tiempos.

Lo que en aquel momento no era más que una ridícula pérdida de papeles, ha resultado ser intuición fundamental de la mejor juventud para cambiar el mundo: ningún mal que me ocurre es culpa mía, cualquier cosa que me limita es de suyo injusta.

Exactamente así razona mi hija.

Que aún no tiene tres años.

EL PECADO ORIGINAL LAICO

Se ha reflexionado mucho sobre la Modernidad como época en la que se trata de eliminar el pecado original.

Pero en la claudicación plenamente contemporánea de buena parte de las élites occidentales lo que vemos no es una eliminación del pecado original, sino su traslado secularizador desde la esencia divina misma del ser humano hasta meros accidentes de las diversas culturas humanas.

De esta manera, la posibilidad del mal no está en nosotros de raíz por el mero hecho de ser humanos, sino por el hecho de ser hombres (y no mujeres); o blancos (y no negros); o de familia rica; o…

Pero, mientras la mitología cristiana ofrecía la posibilidad de una aventura existencial en la que sería posible redimir nuestra naturaleza caída a través de la bondad de nuestras acciones, el pecado original laico sólo nos permite el auto-odio y una vida anclada al resentimiento de todas aquellas características secundarias de nuestra persona; exactamente aquellas de las que no somos responsables (ser hombre, blanco, español…).

Y en vez de vivir tratando a cada cual según la calidad de sus acciones, nos impone besar las botas de gente de la que nada sabemos, más allá del color de su piel.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (LV)

Resulta curioso que muchos de los que critican al sistema democrático, por ser una mera determinación cuantitativa de lo político, acaben mostrándose entusiasmados por participar en manifestaciones multitudinarias con sus correligionarios.

Esta paradoja se resuelve psicológicamente por la superioridad emotiva del acto de manifestarse, incomparable al anodino recuento de votos en una jornada electoral. La descarga de adrenalina provocada por la dramatización de la idea política, a través de símbolos exteriores que canalizan las pulsiones del ego diminuto, se multiplica al sentir la compañía de otros, quebrando la triste sensación de soledad del creyente (siempre con cierta tendencia a la marginalidad paranoide).

Además, el entusiasmo de la hiperactividad pública permite mantener oculto aquello que la mera aritmética electoral enseguida muestra: el peso real que nuestra Verdad tiene en la sociedad en la que vivimos. En el fervor del grito coreado por miles nadie se ve obligado a hacer caso del silencio ensordecedor de los millones que se han quedado en casa.

Es en este estado delirante autoprovocado en el que uno se puede llegar a creer la auténtica voz de la gente o de la España eterna.

REYES-MESÍAS PARA MASAS-INDIVIDUO

“…al oído de Europa solo llegan soluciones ‘totales’, ofrecidas por partidos que se odian mortalmente aunque tengan reglamentos internos idénticos, pues la contienda ha creado una cuenca de atracción donde ningún curso esquiva el sino de desembocar en reyes-mesías como Lenin, Mussolini, Pilsudski, Stalin y Hitler. Todos explotan la propaganda como troquel de reflejos condicionados, todos orquestan fiestas de exaltación colectiva donde la magia recurrente es una masa capaz de moverse con la coordinación del individuo…”

Los enemigos del comercio. Una historia moral de la propiedad II, de Antonio Escohotado; Espasa, 2018; pg. 636.

EL ANTI-GANDALF

“Shaw, que visitó Rusia en 1931, nunca se desdijo de una carta abierta al director del Manchester Guardian donde declaraba ‘no haber visto a nadie desnutrido, sino más bien niños notablemente rollizos’. Algo después, en el prefacio a su drama Sobre las rocas (1934) explica: ‘¿Pones de tu parte en la nave social? ¿Causas más problemas de lo que vales? ¿Te ganaste el privilegio de vivir en una comunidad civilizada? Por eso los rusos se vieron forzados a montar una inquisición llamada inicialmente Cheka, para liquidar a quien fuese incapaz de contestarlas satisfactoriamente’. Tampoco se desdijo de esto último, e incluso de una mención profética a ‘cámaras letales’ entre las ‘medidas civilizadoras’.

[Nota a pie de página] En una conferencia pronunciada ante la Sociedad para la Educación Eugenésica, Shaw explica: ‘Deberíamos comprometernos a matar muchas personas que ahora se mantienen vivas, y mantener con vida a muchas de las que actualmente matamos […] Parte de la política eugenésica nos llevará a desembarcar en un empleo masivo de la cámara letal. Gran parte de la gente debería ser desalojada de la existencia, sencillamente porque atenderlos despilfarra el tiempo de otros’; cf. Daily Express, 4/3/1910.”

Los enemigos del comercio. Una historia moral de la propiedad II, de Antonio Escohotado; Espasa, 2018; pg. 615.

En Compostela

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

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