El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Categoría: SINIESTRO TOTAL

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (V)

Segundo día de las vacaciones del coronabicho. He salido con la nena a hacer algunas compras, un poco asustado ante el futuro que nos va adelantando Italia. Supongo que no tardaremos en ver las colas delante de los supermercados, con una distancia de un metro entre personas.

Ya estamos de nuevo en casa. La enana ve Cory Bólidos, mientras yo vigilo el mundo desde el ordenador. Bea ha ido a trabajar. Mañana probablemente lo haga desde casa. Su empresa se dedica al turismo. Sería difícil explicaros hasta qué punto es crítica la situación de su sector. Desastre total, me acaba de guasapear.

Ha venido bien que yo cesase de mi puesto en Ponferrada. Me puedo dedicar a cuidar a la nena. Hasta ayer me apoyé en los abuelos para sacar tiempo de estudio, pero creo que voy a tratar de limitar mis movimientos y los de los míos hasta nueva orden.

Aunque, francamente, creo que a estas alturas tratar de ralentizar el avance del virus en la Comunidad de Madrid es un brindis al sol. Los 200 operadores que atienden el número de teléfono especial del coronavirus ya no dan abasto. Un conocido lleva toda la mañana llamando sin conseguir respuesta.

La señora Merkel me fascinó ayer por su tranquilidad y sentido común ante la situación, explicando con tranquilidad a sus ciudadanos lo que va a ocurrir, sin falsas esperanzas, y sin cierres delirantes de fronteras, consciente de que el impacto en la economía puede ponernos a todos en una situación mucho peor que la mera crisis sanitaria.

Frente a ello, la decisión de Trump de suspender los viajes desde Europa. Pero no desde el Reino Unido (que ayer permitía a casi 3000 aficionados del Atleti ir a ver el partido de su equipo en Liverpool). En el Top 3 de las decisiones estúpidas durante la crisis. Pero Trump es uno de esos políticos que no se pueden estar quietos ni durmiendo.

En fin, como diría Siniestro, ante todo mucha calma.

SÓLO VINE A COMPRAR PAN Y ME ENSEÑASTEIS EL CORÁN

“[…] la Declaración [Universal de Derechos Humanos] va a reconocer expresamente el derecho a la libertad de creencias en el art. 18 al declarar que:

Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o creencia, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto o la observancia.

[…] El delegado del Líbano pidió que se incorporara la libertad de cambiar de religión o de creencia debido a la situación de numerosos refugiados del Líbano que habían sufrido persecuciones por razón de la fe profesada o de haber cambiado de creencia. Sin embargo, los países de creencia islámica se opusieron, ya que el Islam no acepta el derecho a abjurar de la religión de Mahoma, porque el creyente que hace esto sufre una muerte civil. Finalmente, Arabia Saudí se abstuvo de votar la Declaración en su conjunto y Pakistán e Irak la votaron formulando reserva a esta cláusula.”

Derecho eclesiástico del estado; VVAA; Tirant lo Blanch, 2012; pgs. 49-50.

En Compostela

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo