El sosiego acantilado

non mea voluntas

Categoría: POESÍA

LA INCONSCIENTE INOCENCIA DEL ETERNO RETORNO

“A diferencia de las sociedades con grafía, las orales pueden caracterizarse como homeostáticas […]. Es decir, las sociedades orales viven intensamente en un presente que guarda el equilibrio u homeóstasis desprendiéndose de los recuerdos que ya no tienen pertinencia actual.

[…] En años recientes se ha notado que, entre el pueblo tiv de Nigeria, las genealogías utilizadas en forma oral para resolver pleitos judiciales difieren considerablemente de las genealogías registradas por escrito en forma minuciosa por los ingleses cuarenta años antes (debido a la importancia que entonces tenían también en los pleitos judiciales). Los tiv posteriores señalaron que utilizan las mismas genealogías como cuarenta años antes, y que el registro anterior escrito estaba equivocado. Lo que sucedió fue que las genealogías posteriores habían sido ajustadas a las nuevas relaciones sociales entre los tiv: eran iguales en cuanto seguían funcionando de igual manera para regular el mundo real. La integridad del pasado estaba subordinada a la del presente.

Goody y Watt (1968, p. 33) relatan un caso aún más impresionantemente detallado de amnesia estructural entre los gonja en Ghana. Los registros escritos hechos por los ingleses a principios del siglo XX muestran que la tradición oral gonja presentaba entonces a Ndewura Jakpa, fundador del estado de Gonja, como padre de siete hijos, cada uno de los cuales era soberano de una de las siete divisiones territoriales del estado. Para cuando los mitos del estado fueron reunidos otra vez, sesenta años más tarde, dos de las siete divisiones habían desaparecido, una por asimilación a otra y la segunda en virtud de un cambio de frontera. En estos mitos posteriores, Ndewura Jakpa tenía cinco hijos, y no se hacía mención de las dos divisiones suprimidas. Los gonja aún estaban en contacto con su pasado, eran tenaces en cuanto a esta relación en sus mitos, pero la parte del pasado con ninguna pertinencia manifiestamente perceptible con el presente había simplemente desaparecido. El presente imponía su propia economía a los recuerdos pasados.”

Oralidad y escritura, de Walter J. Ong; Fondo de Cultura Económica, 1996; pgs. 52, 53-54.

'Un cuento del Decamerón', de John William Waterhouse (1916)

‘Un cuento del Decamerón’, de John William Waterhouse (1916)

EL NORTE

“Dos obras capitales de la antigua literatura nórdica escandinava son conocidas por el nombre de Edda. Aunque se trata de dos obras muy distintas entre sí, que sólo a causa de una fortuita confusión acaecida en el siglo XVII han venido a recibir su mismo título, ambas gozan en común del excepcional interés que les confiere el hecho de ser nuestra principal fuente de información sobre la mitología y las viejas tradiciones épicas del mundo germánico precristiano. La literatura antiguo-nórdica -que igualmente puede con propiedad llamarse antiguo-islandesa, dado que de Islandia procede la casi totalidad de los textos escandinavos que conservamos- contribuye, pues, de modo decisivo también en este terreno, como en tantos otros, al esclarecimiento de una multitud de aspectos tanto religiosos como literarios que el resto de la Germania deja en una bastante nebulosa oscuridad.

Las dos Eddas escandinavas son, decíamos, dos obras de carácter muy diferente. Una, la llamada Edda Menor Edda en Prosa, es un manual de técnica de la poesía escáldica compuesto hacia el año 1220 por Snorri Stúrluson, la más conocida figura, quizás, de la política y las letras antiguo-islandesas. Los distintos tipos de versos y de variantes estróficas, los complejos recursos de sintaxis y retóricos, el exclusivo vocabulario, etc. utilizados por los escaldas en su alambicado y difícil arte quedan allí pedagógicamente expuestos y ricamente ilustrados con abundantes ejemplos tomados de los más famosos maestros. Condición inexcusable, sin embargo, para la comprensión de toda poesía escáldica es un suficiente conocimiento de la mitología y las seculares tradiciones épicas de la época precristiana, ya que ellas sirven de base -a la vez que de necesaria explicación- para la mayor parte de los kenningar, las peculiares y artificiosas perífrasis de que constantemente se vale la dicción de los escaldas. Consciente de ello, Snorri incluyó en su Edda una panorámica general de las antiguas creencias y una recopilación de aquellos mitos y leyendas que él consideró más indispensable conocer como clave para la correcta interpretación del lenguaje escáldico. Aunque confeccionada, pues, ya en época plenamente cristiana -Islandia se había convertido a la nueva religión hacía ya más de doscientos años- y con este puro fin instrumental para uso de aprendices de poeta, la exposición de Snorri tiene para nosotros un valor inestimable por ser el único texto sistemático y coherente en torno a estos temas que nos ha legado la antigüedad germánica.

La Edda Mayor Edda en Verso […] es una colección de cantos. Constituyen estos cantos -o cantares, si mejor se prefiere- un selecto núcleo de composiciones que agrupa lo más interesante de cuanto ofrece la literatura nórdica escandinava en el género de aquella tradicional y anónima poesía popular que, con sólo pequeñas variaciones locales, fue comúnmente cultivada desde la remota época de las migraciones por todos los pueblos germánicos. La poesía representada en esta Edda Mayor -poesía que llamamos éddica, claramente distinta en significativos aspectos de la ya mencionada de los escaldas, que fue un fenómeno de ámbito exclusivamente escandinavo- debe verse, pues, como directamente relacionable con la que a partir de aquel mismo fondo tradicional se desarrolló también por todo el resto de la Germania, y de la que nos han quedado otros apreciables testimonios sobre todo en Inglaterra.

El corpus de escogidos cantos que llamamos Edda Mayor procede básicamente de un manuscrito, hoy denominado Codex Regius, que fue descubierto en Islandia en 1643 y que, por razones que no hacen mucho al caso, recibió entonces el impropio título de Edda Saemundi Multiscii. En este pequeño códice de 19 por 13 centímetros, en el que se cuentan hasta 45 hojas de apretada escritura, y del que lamentablemente falta un cuadernillo de 8 hojas más -lo que se suele llamar la gran laguna– se encuentra recogida, digámoslo así, la flor y nata de la poesía éddica antiguo-nórdica.”

Presentación de Luis Lerate a su traducción y edición de la Edda Mayor; Alianza, 2009; pgs. 9-11.

Sagas Of Iceland

ARQUILOQUEA

“-Sigue -dijo Belano-, alguna sabremos.

-¿Qué es una catacresis? -dije.

-Ésa me la sabía, pero se me ha olvidado -dijo Lima.

-Es una metáfora que ha entrado en el uso normal y cotidiano del lenguaje y que ya no se percibe como tal. Ejemplos: ojo de aguja, cuello de botella. ¿Y una arquiloquea?

-Ésa sí que me la sé -dijo Belano-. Es la forma métrica que usaba Arquíloco, seguro.

-Gran poeta -dijo Lima.

-Pero en qué consiste -dije yo.

-No lo sé, te puedo recitar de memoria un poema de Arquíloco, pero no sé en qué consiste una arquiloquea -dijo Belano.

Así que les dije que una arquiloquea era una estrofa de dos versos (dístico), y que podía presentar varias estructuras. La primera estaba formada por un hexámetro dactílico seguido de un trímetro dactílico cataléctico in syllabam. La segunda… pero entonces comencé a quedarme dormido y me escuché hablar o escuché mi voz que resonaba en el interior del Impala diciendo cosas como dímetro yámbico o tetrámetro dactílico o dímetro trocaico cataléctico. Y entonces escuché que Belano recitaba:

Corazón, corazón, si te turban pesares
invencibles, ¡arriba!, resístele al contrario
ofreciéndole el pecho de frente, y al ardid
del enemigo oponte con firmeza. Y si sales
vencedor, disimula, corazón, no te ufanes,
ni, de salir vencido, te envilezcas llorando en casa.

Y entonces yo abrí los ojos con gran esfuerzo y Lima preguntó si aquellos versos eran de Arquíloco. Belano dijo simón y Lima dijo qué gran poeta o qué poeta más chingón. Después Belano se dio vuelta y le explicó a Lupe (como si a ella le importara) quién había sido Arquíloco de Paros, poeta y mercenario, que vivió en Grecia alrededor del 650 antes de Cristo, y Lupe no dijo nada, lo que me pareció un comentario muy apropiado. Después me quedé medio dormido, la cabeza apoyada en la ventana, y escuché que Belano y Lima hablaban de un poeta que escapaba del campo de batalla, sin importarle la vergüenza y el deshonor que tal acto acarreaba, al contrario, vanagloriándose de él. Y entonces yo empecé a soñar con un tipo que atravesaba un campo de huesos y el tipo en cuestión no tenía rostro o al menos yo no podía verle el rostro porque lo observaba desde lejos. Yo estaba bajo una colina y apenas había aire en ese valle. El tipo iba desnudo y tenía el pelo largo y al principio pensé que se trataba de Arquíloco pero en realidad podía ser cualquiera. Cuando abrí los ojos aún era noche cerrada y ya habíamos salido del DF.”

Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño; Anagrama, 2003; pgs. 560-561.

'Notturno', de Roberto Ferri (2011)

‘Notturno’, de Roberto Ferri (2011)

NO ME TIENES QUE DAR

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

(Soneto castellano del siglo XVI de autoría discutida)

LA CASA DE NACER DE VIVIR DE MORIR

“No sólo hemos perdido los colores
los elementos puros del planeta
sus aureolas palabras poderíos
también perdimos ay nuestra morada
casa humana sus lares nuestra cuna
creación de mil siglos de amor mujer belleza
también hemos perdido nuestra casa
somos los hijos pródigos vagabundos
por suaves ascensores   lóbregos rascacielos
de ciudades perdidas   Padre dónde te ocultas
madre casa qué has hecho de ti misma
ya nunca más tendremos tu regazo
oh la casa del hombre la dulce la profunda
la verde la sagrada mansión de hombres y bestias
y diosas tutelares de los sueños
mitad naturaleza mitad sabiduría
de la santa niñez de nuestra especie
casa huerto mujer torreón jardín
perfumado de madres laboriosas
dulce solar de antiguas primaveras
umbrosas susurrantes trasparentes sombrías
como el primer amor como el primer
conocimiento del dolor dichoso
de la sangre del llanto del adiós
de la ventura eterna de la vida
oh casa con un rostro más hermoso
que el rostro de las propias estaciones errantes
en torno a su apacible eternidad
tristeza embriagadora del otoño
como el vino secreto de muebles olorosos
luz de invierno a través de los cristales
el ángel del Señor tembloroso en el aire
el corazón antártica rosa de los vientos
extrañas primaveras en la sangre
y veranos de enjambres luminosos
y animales de pura inteligencia
y pájaros y frondas de diáfano lenguaje
en la espesura cantan las nuevas codornices
oh casa con un rostro más bello que las horas
casa oscura que arroja hacia la noche de fuera
a los malos espíritus   y con fuego materno
enciende santos ángeles en cada cabecera
casa que se despierta como un lento dragón
en el radiante sol de un paraíso
la creación del mundo recién hecha
Dios en cada color y temblor todavía
casa de las mañanas puras como el rocío
de sus flores de nombres murmurantes
altares de noviembre con fragantes jazmines
con flores a María que madre nuestra es
con oficios de abuelos consagrados
y tronos patriarcales y Cristos infinitos
y espejos   esos sí que eran espejos
mesas sillas domingos en el reino
casa de los tesoros escondidos
rincones señalados por algún dios oscuro
quis deus incertum est habitat deus
con signos inmortales de locura o de gozo
cocina árbol zaguán faro templo caverna
el primer microcosmos de la historia
donde todo podía suceder
y lo imposible a diario sucedía
milagro de rutina vestido con harapos
casa de las historias de casas encantadas
y ladrones tan buenos como el crucificado
y rezos y señales misteriosas y cruces
casa donde habitaban los vivos y los muertos
y tan honda que nadie conoció cuanto había
en su seno insondable   en su cuna del sueño
y tan sabia que toda la existencia
no enseñó tanto al hombre como su voz dormida
oh casa que en los sueños del hombre desterrado
aparece con lágrimas de una pena infinita
dulce espectro lloroso   dulce madre perdida
oh mi casa   solloza la edad que se avecina
mis pobres habitantes de la exacta colmena
nunca jamás sabrán qué cosa era una casa
qué secreto inefable y qué santo misterio
la casa de nacer de vivir de morir.”

Poema 10 de Futurologías; incluido en la antología Oficio, de José Miguel Ibáñez Langlois; selección y prólogo de Enrique García-Máiquez; Númenor, 2006; pgs. 90-92.

20170119_145016

ORACIÓN CUARESMAL

Vita est enim esse cum Christo, ideo ubi Christus, ibi vita…

San Ambrosio

Una llama adornando el candelero
-serena, diminuta, silenciosa-
lumbrera matinal donde reposa
la plegaria frugal del jornalero.

Tu fuego en los contornos del madero,
el amor en un hálito de rosa,
la Palabra que gime y se desposa
con el hombre desnudo y prisionero.

Con un sayal de nubes, la mañana
presagia romería y penitencia,
desde la timidez de una ventana;

para volverse a Dios hecho una herida,
para esperar de nuevo Su clemencia
retoñando del Árbol de la Vida.

Santa nostalgia, de José A. Ferrari; Pórtico, 2015; pgs. 49-50.

'La dentadura', de Odd Nerdrum (1983)

‘La dentadura’, de Odd Nerdrum (1983)

CONJUGANDO

Escondía la primera persona

en un pretérito imperfecto.

Por aquel entonces, erraba.

LUMINARIAS

Noite breve de San Xoán

-penitencia de lume-

troca en cinzas o podre,

e as mágoas, en fume.

[Noche breve de San Juan // -penitencia de fuego- // troca en cenizas lo podrido, // y las penas, en humo.]

RETORNO

Retirarse sosegadamente de las supersticiones de plástico,
como marea que baja,
hacia todo lo que brota y pace.

SONETO DE RETORNO

Querendo a orixe das feridas
procurarmos sempre noutras cabezas
sen botar conta das propias feblezas
pasei por alto as miñas fuxidas.

Nos ollos as pálpebras esquecidas
e de prata nos petos trinta pezas;
sumidoiro de todas as fortezas:
nas costas as trabes do lar partidas.

Era eu quen erguía do chan a cruz
e ao entrar a lanza no costado
tan só era eu quen dela termaba;

e no solpor do ceo era a luz
-en auga e en sangue enchoupado-
vermella porque Te crucificaba.

 

Queriendo el origen de las heridas // buscar siempre en otras cabezas // sin prestar atención a las propias debilidades // pasé por alto mis huidas. // En los ojos los párpados olvidados // y de plata en los bolsillos treinta piezas; // alcantarilla de todas las fortalezas: // sobre la espalda las trabes del hogar partidas. // Era yo quien levantaba del suelo la cruz // y al entrar la lanza en el costado // tan sólo era yo quien la sostenía; // y en el atardecer del cielo era la luz // -en agua y en sangre empapado- // roja porque Te crucificaba.

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester