El sosiego acantilado

non mea voluntas

Categoría: PESSOA

LA MÁSCARA EXTRANJERA

Only the dramatic mind wincing under the strain of outer evil thus projects itself instinctively into figures which must utter wholly the derangement that is partly its own.

Pessoa, sobre Shakespeare; en Páginas sobre literatura e estética; Publicaçôes Europa-América; pg. 112.

“El propio Pessoa fecha en septiembre de 1908 [a los 20 años] el momento en que deja de escribir exclusivamente en inglés para hacerlo en portugués. No cabe duda de que el principal motivo de este repentino cambio es político. Tras dos años de permanencia en ese país donde se sentía aún medio extranjero, le invade un intenso sentimiento patriótico.

[…] Lo que es seguro es que entre los ocho y los nueve años domina completamente el inglés, que será, durante diez años, su lengua de trabajo intelectual y de creación literaria.

Mucho se ha dicho acerca del papel del bilingüismo en la génesis de su obra. Jorge de Sena sostiene que durante toda su vida Pessoa pensó en inglés y escribió en portugués; ése sería el secreto de su estilo inimitable, tanto en verso como en prosa. Otros defienden casi lo contrario: el portugués, lengua materna, en sentido estricto, le resultaba más natural que el inglés, lengua adquirida, de la cual tenía una práctica sobre todo libresca y que hablaba y escribía, según su antiguo condiscípulo Ormond, casi demasiado bien, con un estilo académico. Jennings resume su opinión con una frase tajante: Para Pessoa, el inglés era la lengua del intelecto, y el portugués, la lengua del corazón. El propio Pessoa, mucho más tarde, haciendo el elogio de Babel y del bilinguismo, propondrá otro reparto en su profecía del Quinto Imperio, que será el reino de la cultura: Se utilizará el inglés como lengua científica y general, y el portugués como lengua literaria y particular. Para aprender, se leerá en inglés; para sentir, en portugués. Para enseñar se hablará en inglés; para expresarse, en portugués.

Todos estos juicios, incluido el suyo, no agotan el tema, que por el momento apenas ha sido tratado por los especialistas. Tiendo a pensar que el uso del inglés, en una obra donde predomina el portugués, crea una distancia análoga a la que establecen los heterónimos entre el poeta y el propio Pessoa: se pueden leer Antínoo y los Sonetos como poemas de un cuarto gran heterónimo, cuya máscara no es un nombre sino una lengua. Conviene añadir sin embargo que ambas lenguas le son igualmente consustanciales, hasta el punto de que a veces, escribiendo sus borradores en prosa, pasa de una a otra, sin advertirlo.”

Extraño extranjero. Una biografía de Fernando Pessoa; de Robert Bréchon; Alianza, 1999; pgs. 104-105, 50-51.

entroido

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EL DESASOSIEGO

eritis sicut dii…

“Consideré que Dios, siendo improbable, podría ser; pudiendo, entonces, deber ser adorado; pero que la Humanidad, siendo una mera idea biológica, y no significando más que la especie animal humana, no era más digna de adoración que cualquier otra especie animal. Este culto de la Humanidad, con sus ritos de Libertad e Igualdad, me pareció siempre una reviviscencia de los cultos antiguos, en los que los animales eran como dioses, o los dioses tenían cabezas de animales.”

Livro do desassossego, de Fernando Pessoa; Europa-América, 2ª edición; pg. 47 [traducción propia].

“Cuando Stubb se hubo marchado, Ahab se quedó un momento inclinado sobre la borda; y entonces, como era su costumbre desde antaño, llamó a uno de los vigías y le hizo bajar a por su taburete de marfil y a por su pipa. La encendió con la lámpara de la bitácora, y plantando el taburete en el costado de barlovento de cubierta, se sentó y fumó.

En la antigüedad nórdica, decía la tradición que los tronos del rey danés, amante del mar, eran fabricados con colmillos de narval. ¿Cómo mirar a Ahab, sentado en su trípode de huesos, sin acordarse de la realeza que simbolizaba? Pues era Ahab kan de cubierta y rey del mar y gran señor de los leviatanes.

Así estuvo un rato, dando caladas rápidas y constantes que expulsaban un denso vapor de su boca, el cual se revolvía enseguida hacia su cara. Cómo puede ser, se dijo al fin, apartando la boquilla, que fumar ya no me sosiegue. ¡Oh, pipa mía! ¡Mal me tiene que ir para que tu encanto me haya abandonado! Aquí he estado, inconscientemente ocupado, sin disfrutar, -sí, y fumando contra el viento todo el rato, sin darme cuenta; contra el viento, y con caladas tan nerviosas como si, al igual que la ballena moribunda, mis chorros finales fuesen los más fuertes y atribulados. ¿Qué problema tengo con esta pipa? Esta cosa pensada para la serenidad; para elevar apacibles vapores blancos entre apacibles canas, no entre mis grisáceas greñas de loco. No fumaré más…

Lanzó la pipa aún encendida al mar. El fuego se apagó entre las olas; enseguida el barco pasó a través de la burbuja que la pipa había hecho al hundirse. Caída el ala del sombrero sobre los ojos, Ahab se paseaba dando bandazos de un lado a otro de cubierta.”

Moby Dick, de Herman Melville; Wordsworth, 2002; pgs. 106-107 [traducción propia].

Ego non baptizo te in nomine patris,

sed in nomine diaboli!

ojo de ballena

HERDEIROS DA DESTRUIÇÂO

“Ebrias de uma coisa incerta, a que chamaram positividade, essas geraçôes criticaram toda a moral, esquadrinharam todas as regras de viver, e, de tal choque de doutrinas, só ficou a certeza de nenhuma, e a dor de nâo haver essa certeza. Uma sociedade assim indisciplinada nos seus fundamentos culturais nâo podia, evidentemente ser senâo vítima, na política, dessa indisciplina; e assim foi que acordámos para um mundo ávido de novidades sociais, e com alegria ia à conquista de uma liberdade que nâo sabia o que era, de um progresso que nunca definira.

Mas o criticismo fruste dos nossos pais, se nos legou a impossibilidade de ser cristâos, nâo nos legou o contentamento com que a tivéssemos; se nos legou a descrença nas fórmulas morais estabelecidas, nâo nos legou a indiferença à moral e às regras de viver humanamente; se deixou incerto o problema político, nâo deixou indiferente o nosso espírito a como esse problema se resolvesse. Nossos pais destruíram contentemente, porque viviam em uma época que tinha ainda reflexos da solidez do passado. Era aquilo mesmo que eles destruíam que dava força à sociedade, para que pudessem destruir sem sentir o edifício rachar-se. Nós herdamos a destruiçâo e os seus resultados.

Na vida de hoje, o mundo só pertence aos estúpidos, aos insensíveis e aos agitados. O direito a viver e a triunfar conquista-se hoje quase pelos mesmos processos por que se conquista o internamento num manicómio: a incapacidade de pensar, a amoralidade, e a hiperexcitaçâo.”

Livro do desassossego, de Fernando Pessoa; Publicaçôes Europa-América, 2ª parte; pg. 90.

"Man in Abandoned Landscape", de Odd Nerdrum

“Man in Abandoned Landscape”, de Odd Nerdrum

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester