El sosiego acantilado

NON MEA VOLUNTAS

Categoría: MALICK

MAGDALENA

La vecina de abajo se cae sola en su casa. Escucho su nerviosa conversación con la teleasistencia. Bajo a ver si puedo ayudarla en algo. Se acerca arrastrándose hasta la puerta y me abre.

Con ayuda de la vecina de enfrente, que llega en ese momento de trabajar, la sentamos en su cama.

Llegan los médicos de la teleasistencia. Se ha golpeado un poco la frente. Tiene tres hijas, pero ruega que no las avisen, por no molestar.

Esta gente se dejaría matar, por no molestar a los suyos.

Un rato después, ya de vuelta en casa, solo en mi estudio, lloro.

UNA VIDA ESCONDIDA

Terrence Malick estrena nueva película.

Mientras el ejército sirio y el ejército turco están a punto de encontrarse en Manbij.

Mientras los idólatras catalanes realizan sus ritos tribales ofreciendo como víctima sacrificial el más elemental sentido común.

Mientras los intelectuales cristianos se quejan de que el mundo se ha vuelto muy malo y resulta muy complicado ser bueno.

Mientras ocurre todo eso, me entero de que Malick estrena nueva película.

Sobre el beato católico Franz Jägerstätter.

Y tras ver el avance -con el mero avance-, todo, extrañamente, se queda en silencio.

Mientras lloro estas lágrimas, que son efecto de la más profunda pena y de la devoción más simple y fácil, todo el ruido del mundo se aquieta. Y calla.

Porque la verdad es una brisa tenue. Y belleza inmediata.

En una vida escondida.

Una vida sencilla, callada, discreta…

DÍA DE CAMPO

Varios zapateros se perseguían sobre la superficie del río. El día no había conocido nubes. Un tapiz azul se percibía tras las ramas de los árboles. Una niña y un niño conversaban sentados junto al agua.

-Si respiro muy lentito, puedo llegar a controlar los latidos de mi corazón. A veces, he conseguido que se detenga durante varios segundos.

El niño la miró con fascinación asustada.

-¿Por qué te gusta que tu corazón deje de latir? -preguntó.

La niña desvió la mirada hacia el lugar donde jugaban los zapateros.

-Porque cuando se acelera, siempre acaba doliendo mucho… -musitó.

El niño se quedó por unos momentos con la mirada clavada en el suelo. El sol poniente esparcía reflejos dorados sobre al agua casi inerte.

-Pero eso es como morirse… -dijo el niño en un susurro.

La niña volvió a mirarle. Una lágrima dorada se deslizaba lentamente por la mejilla del niño, que seguía con la mirada perdida en la tierra húmeda.

La niña le agarró la mano. También ella lloraba silenciosa.

El sol acabó de esconderse tras la bella pared rocosa de la otra orilla, esculpida con paciencia por el río durante eones.

El día de campo había terminado. Pero el niño no quería volver a casa.

¿DÓNDE ESTABAS…?

El Señor respondió a Job desde la tempestad, diciendo:
¿Quién es ese que oscurece mi designio con palabras desprovistas de sentido?
¡Ajústate el cinturón como un guerrero: yo te preguntaré, y tú me instruirás!
¿Dónde estabas cuando yo fundaba la tierra?

Job 38, 1-4

ESOS VALORES

Lo que se dio en llamar ‘la liberación de la mujer’ les convenía más a los hombres, que veían en ella la posibilidad de multiplicar los encuentros sexuales. Después vinieron la disolución de la pareja y de la familia, es decir, de las últimas comunidades que separaban al hombre del mercado. Creo que, en general, es una catástrofe humana; pero vuelven a ser las mujeres las que salen perdiendo. En la situación tradicional, el hombre se movía en un mundo más libre y más abierto que la mujer; o sea, en un mundo más duro, competitivo, egoísta y violento. Los valores femeninos clásicos estaban impregnados de altruismo, amor, compasión, fidelidad y dulzura. Aunque ahora nos reímos de esos valores, hay que decir claramente que son valores civilizados superiores, y que su desaparición total sería una tragedia.

El mundo como supermercado, de Michel Houellebecq; Anagrama, 2000; pgs. 108-109.

En Compostela

NON MEA VOLUNTAS

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo