El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Categoría: LOS PUNSETES

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (IX)

Amanece un bello domingo en Madrid.

Abro ventanas para que refresque la casa. Las nenas aún duermen.

The Guardian informa de la desaparición de Ren Zhiquiang, un miembro del partido comunista chino que criticó hace unas semanas públicamente a su gobierno, argumentando que la falta de libertad de prensa y expresión habían impedido reaccionar antes a las autoridades, empeorando la crisis del coronavirus.

Según varias amistades, Ren Zhiquiang lleva desaparecido desde el 12 de marzo.

Las masas occidentales, mientras tanto, siguen soñando con líderes fuertes y decisiones contundentes.

Mi hija ya se sabe una canción de Los Punsetes. Cuya letra suena en estos momentos como una oportuna oración pagana.

LA PUSILÁNIME HIPOCRESÍA DE AQUELLOS QUE ASPIRAN A DARNOS EJEMPLO

Sé que mis orígenes humildes y mi presente pecador no me permiten aspirar a otra cosa. Pero, ciertamente, esperaba otro comportamiento de los mejores.

No puedo afirmar que este artículo de Juan Manuel de Prada le deba algo a esta entrada que yo había publicado 8 días antes, en el remoto verano de 2015. Pudo ser mera casualidad. Al fin y al cabo, Lorca es uno de los grandes, y es normal que mucha gente, al mismo tiempo, lo esté leyendo.

Lo que me cuesta más trabajo pensar es que esta entrada de un conocido blog tradi argentino no tenga nada que ver con la entrada del Sosiego a la que hago referencia más arriba. Les ruego que intenten buscar las 7 diferencias. Pero claro, ¿cómo podía ese faro del más puro catolicismo citar la referencia que le había dado a conocer dicho texto de Lorca, si ya nos había expulsado de su lista de recomendaciones tras la publicación en este blog de Una pequeña historia de amor homosexual?

Porque este blog se había convertido en un devaneo cultural, ya no importante, sino excesivo; y no merecía más publicidad por parte de los elegidos que viven la certeza de la fe.

Se pregunta el cátaro señor qué es lo que le ha ocurrido al catolicismo para ser depuesto tan rápida y fácilmente por las razones del mundo.

Yo le puedo dar una respuesta, entre otras muchas que se agolpan para tal explicación:

la pusilánime hipocresía de aquellos que aspiran a darnos ejemplo.

LA MÁS COMÚN DE LAS IMPOSTURAS

Durante el tiempo en que aquel pecado estuvo a su alcance,
el infierno le daba más calor que miedo.

Definitivamente inalcanzable
redescubrió providencialmente la pureza de su fe.

Aún trata de convencer a Dios
de que no es segundo plato.

Dios
simplemente
sonríe y calla.

VAS HABLANDO MAL DE MÍ

Nuevo vídeo de Los Punsetes, de su próximo disco, Aniquilación, que saldrá a la venta el 4 de octubre.

Y en este enlace tenéis las fechas de su próxima gira española.

Pues hala, a cantar: …porque sé que lo que quieres, es que vuelva a hacerte caso… y sé que lo que te duele, es que ya sabes que paso…

Y NO ME DEFIENDO, POR NO MOLESTARTE

Me levanto y, como todos los días, me pongo a Alsina para enterarme de cómo están las cosas. Y las cosas están como siempre.

Pero, entre el barullo de noticias repetidas, me llama la atención una, no tan común.

Vivimos saturados de peroratas públicas de nuestros representantes políticos, especialmente en el sector progresista, sobre los derechos de las mujeres. Se votan decenas de leyes de igualdad, contra la violencia de género, contra el machismo.

Asistimos a un continuo rasgado de vestiduras por los desmanes del patriarcado occidental.

Pero llega la delegación iraní  de visita a la principal institución de nuestra democracia y el único partido que se opone a que las mujeres sean tratadas como seres inferiores (o peligrosos para las frágiles virtudes de los machos iraníes) es VOX. Y (un poquito, pero sin pasarse) Ciudadanos.

Dicen fuentes del Congreso que ese protocolo de (no) saludo es típico cuando nos visitan países árabes.

Árabes.

Uno ya no sabe si la correción política les ha deconstruido el cerebro o es que son unos simples ignorantes. Este protocolo no lo ponen en marcha los países por ser árabes, sino por ser musulmanes.

Musulmanes. Repitan conmigo: musulmanes. Mu-sul-ma-nes.

Mu

sul

ma

nes.

Y los únicos que se han opuesto a que las representantes de nuestra democracia sean tratadas como seres inferiores han sido VOX y (un poquito, pero sin pasarse) Ciudadanos.

Que cada palo aguante su vela.

TU PUTO GRUPO POMPIER

Enterado del último debate entre las huestes de la intelligentsia católica, me entretengo en los intermedios de estudio y trabajo siguiendo sus pormenores.

Ciertamente, la tensión entre cristiano y Mundo es un elemento crucial de esta religión. Buena parte de la motivación para escribir Las Casas proviene del incansable reflexionar sobre esa agonía fundamental del ser cristiano. Que tiene una derivada muy importante al tratar de pensar qué pueda llegar a ser, concretamente, una política cristiana.

En la obra, intento que todas las posiciones tengan su voz, aunque yo pueda tener más afinidad con algunas de ellas. Porque puedo tener más afinidad, pero lo que no tengo es la Verdad absoluta.

Pero es cierto que siempre me resultan chocantes las posiciones cristianas que tratan de usar a Cristo como excusa para cambiar el mundo. Yo creo que la enseñanza cristiana fundamental es que el mundo no se cambia, el mundo se sufre. Hasta la cruz, si es necesario. Que de ese sufrimiento pueda surgir un cambio a mejor del mundo, creo que es cosa de poco interés para el auténtico creyente. O, por lo menos, de bastante menor interés que la vida eterna.

También tengo que reconocer que me hacen gracia los cristianos que se quejan de que ahora es más difícil ser un buen cristiano. Vamos, que ahora mismo es muy difícil ser bueno. Porque el mundo ha cambiado mucho.

Claro, como Cristo vivió durante el imperio carolingio, rodeado de monasterios.

Según esa bobada de argumento, Cristo nunca hubiese podido ser Cristo en la época en la que nació.

En fin, que cada cual haga lo que crea menester para salvar su alma. Incluido criticar a los grupitos rivales que conforman las huestes de la intelligentsia católica. No sé si servirá de algo, pero al menos pasamos el rato.

MIRAD CÓMO ESTÁ HECHO EL MUNDO

Me río de Dios, porque veo cómo está hecho el mundo, dice en una historia jasídica un ingenioso y venerable santo judío oriental. No se trata de un devoto dotado accidentalmente de humor, sino de un hombre que es santo sobre todo por su ironía, inseparable -en esa tradición- de la religión. La fe significa, de hecho, una confianza total en Dios, una vida tan impregnada de su presencia que puede permitirse incluso irreverencias familiares, como entre padres e hijos que se quieren. El sentido de Dios está inextricablemente fusionado con toda la persona y constituye su vitalidad, la fuerza, las raíces de la existencia; como bien sabía Kafka, que se sentía culpable por el agotamiento vital -ese enraizamiento insidioso, sobre todo para los modernos, del pecado de la melancolía, de la depresión que priva a la realidad del significado y del placer- y su desarraigo del judaísmo oriental; y que envidiaba a los que pertenecían a él con arrojada inmediatez y, a la manera de aquel buen sastre al que le reprocharon que pasara tantos meses para hacer un par de pantalones cuando al Señor le habían bastado seis días para crear el mundo, se permitían decir: Sí, pero, sinceramente, mirad cómo está hecho el mundo y cómo están hechos estos pantalones.”

Alfabetos. Ensayos de literatura, de Claudio Magris; Anagrama, 2010; pg. 234 [con unos retoques de estilo en la redacción de la traducción de mi propia cosecha].

NO HAY ESCAPATORIA, NI LUGAR EN LA MEMORIA (PARADOJAS DEL ROMANTICISMO ESPAÑOL)

Tras la proclamación el 29 de junio de 1707 del Decreto de Nueva Planta del Reino de Valencia, los habitantes de la villa de Requena vieron cómo el primer Borbón que nos reinaba terminaba con casi cinco siglos de puerto seco: es decir, con la posibilidad de cobrar impuestos por el tráfico de mercancías entre los reinos hispanos de Valencia y Castilla.

El proceso de unificación legal y fiscal de la Península continuó sin descanso durante los dos siglos siguientes (las guerras Carlistas del siglo XIX tienen bastante que ver con este proceso).

Cuando el nacionalismo español apela a su gloria imperial, curiosamente, hace referencia a un momento histórico en el cual la unidad legal y fiscal era una utopía impensable. Cuando la derechona española en tertulia total apela al distributismo económico de la Edad Media suele olvidarse de los puertos secos (poco antes de denigrar a las Comunidades Autónomas).

El nacionalista español, como casi todos los nacionalistas, suele ser un liberal con fronteras. Considera que el liberalismo económico es bueno en todas partes; pero como eso le llevaría a la conclusión de que las mismas leyes deberían gobernar en todo el mundo a la vez (y eso es universalismo multicultural), necesita banderitas para distinguir cada cachito de liberalismo (es decir, cada estado-nación). Y eso le lleva a descubrir enormes diferencias entre un español y un francés. O un inglés. Y se siente sometido y esclavizado por la multicultural Unión Europea. Y entonces se sueña imperial, y que extiende su liberalismo a todo el planeta, en lucha contra los otros cachitos de liberalismo de los que se compone el mundo, que también quieren extender su liberalismo idéntico (aunque lo deseen identitario y distinto).

Sin querer asumir que el resultado sería el mismo que busca el liberal universal y multicultural: las mismas leyes económicas gobernando el mundo.

Las mismas leyes gobernando el mismo y único mercado.

“La Ley de garantía de la Unidad de Mercado (Ley 20/2013, de 9 de diciembre) pretende reducir las trabas para las empresas que venden en diferentes comunidades autónomas y que han de cumplir una normativa distinta en cada una de ellas. Las Comunidades tienen transferidas las competencias en materias de comercio y consumo, lo que les permite fijar criterios propios en cuanto al envasado, etiquetado, sistemas de distribución de productos, licencias para su venta, etc. Las empresas que operan en comunidades diferentes han de adaptarse a las diferentes normativas y tramitar las licencias necesarias para operar en cada territorio, lo que les supone un elevado coste en trámites administrativos.

El principio de unidad de mercado tiene su reflejo en el artículo 139 de la Constitución que expresamente impide adoptar medidas que directa o indirectamente obstaculicen la libertad de circulación y establecimiento de las personas y la libre circulación de bienes en todo el territorio español.

La unidad de mercado se fundamenta también en la igualdad de las condiciones básicas de ejercicio de la actividad económica. En concreto, los productores tendrán que pedir una sola licencia en una comunidad autónoma, y podrán comercializar sus productos en todo el país. El establecimiento de este principio de licencia única elimina en la práctica el coste de tener que someterse hasta a 17 regulaciones distintas para operar en España.”

Temario de la oposición al Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa de la Administración de Justicia; vol. 3; Adams, 2019; Anexo I del Tema 63: Procedimiento para la garantía de la unidad de mercado de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Contencioso-Administrativa.

JORDAN PETERSON Y EL OBISPO CATÓLICO

Vale, vale, sí, sí… I know, Jon Snow… Me estoy poniendo un pelín pesado con el señor Peterson.

Pero es que hace diez días colgó en su canal de YouTube una conversación de hora y media con el obispo católico estadounidense Robert Barron (lo siento, pero, por ahora, sólo tiene subtítulos en inglés). Y he pensado que podría resultar de mucho interés para buena parte de vosotros.

Espero que así sea.

Y aprovecho para dejaros otra cancioncita de Los Punsetes, que sé que os hacen mucha gracia (aunque no se lo podáis contar a vuestros colegas tradis, esos que roban puro y duro de este blog, pero sin citar como Dios manda su pequeño pecadillo lector).

Un beso, amiguitos.

EL INSOPORTABLE PESO DEL TIEMPO PERDIDO

Mi hermana me envía una foto.

Si no me equivoco, es del verano de 2004. Hace quince años. En algún lugar cerca de la ermita de Chamorro, en Ferrol.

Fue un viaje triste, finiquito de un amor espinoso que apenas había durado un año. Poco después de haber abandonado la militancia nacionalista, el estudio del Derecho y el proyecto vital que había articulado mi existencia durante un lustro.

A pesar de todo ello, lo que más me ha llamado la atención al ver la foto es la fuerza que aquel ser que yo era parecía albergar. Las inmensas posibilidades. Los múltiples futuros disponibles.

Parece el momento perfecto para casarse y formar una familia. Para ser padre. Con la fuerza necesaria para enfrentar todas las asperezas de una vida madura.

Pero no era eso en lo que estaba pensando. Desarbolado, aquel barco a la deriva había decidido permitirse un retorno a la adolescencia. Un nuevo comienzo, porque no tenía ni idea de por qué camino continuar.

Un par de meses más tarde, empecé los estudios de Filología Alemana. Y conocí a mi ex-mujer.

El día que me sacó esa foto una muchacha que ya no me amaba, el sol me quemó. Pasé una semana rojo como un cangrejo. Un epílogo ridículo para una de las peores épocas de mi vida. Qué poco aprendí de todo aquello. Quizá es que tampoco había demasiado que aprender.

Y qué de tiempo perdido. Qué de fuerzas malgastadas. Qué despilfarro.

Lo que pudo ser y no fue y ya no será.

Esta foto me produce una melancolía monstruosa. Pero tampoco tengo claro que las cosas hayan podido ser de otra manera. No sé si existía otra forma de alcanzar el conocimiento sobre lo que quiero ser que a través de esta existencia cuyo recuerdo, ahora mismo, me hace sufrir.

Nadie aprende en cabeza ajena, solía decir mi abuela Pacucha. Lo trágico del asunto es que esta forma de aprender suele llegar tarde.

En fin, tratemos de centrarnos en lo que aún queda por hacer, Dios mediante.

No hay tiempo que perder.

Elcano Blog

Análisis y reflexiones sobre política internacional | Analyses and debates on international politics

En Compostela

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

plan zeta

apología de mí mismo