El sosiego acantilado

non mea voluntas

Categoría: LORCA

LA MUERTE RODEADA DE LA MÁS DESLUMBRADORA BELLEZA

“El otro gran tema por que me preguntas, el toreo, es probablemente la riqueza poética y vital mayor de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay hoy en el mundo. Es el drama puro, en el cual el español derrama sus mejores lágrimas y sus mejores bilis. Es el único sitio adonde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza. ¿Qué sería de la primavera española, de nuestra sangre y de nuestra lengua si dejaran de sonar los clarines dramáticos de la corrida? Por temperamento y por gusto poético soy un profundo admirador de Belmonte.”

Entrevista de Luis Bagaría a Federico García Lorca para el diario El Sol (1936).

Belmonte

LA HIDALGUÍA CON DIOS

“Lo más interesante de esta inmensa ciudad es precisamente el cúmulo de razas y de costumbres diferentes. Yo espero poder estudiarlas todas y darme cuenta de todo este caos y esta complejidad.

He asistido también a oficios religiosos de diferentes religiones. Y he salido dando vivas al portentoso, bellísimo, sin igual catolicismo español.

No digamos nada de los cultos protestantes. No me cabe en la cabeza (en mi cabeza latina) cómo hay gentes que puedan ser protestantes. Es lo más ridículo y lo más odioso del mundo.

Figuraos vosotros una iglesia que en lugar de altar mayor haya un órgano y delante de él a un señor de levita (el pastor) que habla. Luego todos cantan, y a la calle. Está suprimido todo lo que es humano y consolador y bello, en una palabra. Aun el catolicismo de aquí es distinto. Está minado por el protestantismo y tiene esa misma frialdad. Esta mañana fui a ver una misa católica dicha por un inglés. Y ahora veo lo prodigioso que es cualquier cura andaluz diciéndola. Hay un instinto innato de la belleza en el pueblo español y una alta idea de la presencia de Dios en el templo. Ahora comprendo el espectáculo fervoroso, único en el mundo, que es una misa en España. La lentitud, la grandeza, el adorno del altar, la cordialidad en la adoración del Sacramento, el culto a la virgen, son en España de una absoluta personalidad y de una enorme poesía y belleza.

Ahora comprendo también, aquí frente a las iglesias protestantes, el porqué racial de la gran lucha de España contra el protestantismo y de la españolísima actitud del gran rey injustamente tratado en la historia, Felipe II.

Lo que el catolicismo de los Estados Unidos no tiene es solemnidad, es decir, calor humano. La solemnidad en lo religioso es cordialidad, porque es una prueba viva, prueba para los sentidos, de la inmediata presencia de Dios. Es como decir: Dios está con nosotros, démosle culto y adoración. Pero es una gran equivocación suprimir el ceremonial. Es la gran cosa de España. Son las formas exquisitas, la hidalguía con Dios.”

Carta de Federico García Lorca a su familia; Nueva York, domingo 14 julio de 1929; en Epistolario completo; Cátedra, 1997; pgs. 626-627.

lluvia1

COMÚN LA CONVERSACIÓN

Acabo de empezar la lectura de Rosas de plomo (Jesús Cotta; Stella Maris, 2015) y no me abandona en casi ninguna página el nudo en la garganta ni la humedad en las pupilas.

Quede claro que casi todos los patriotas y aduladores de las virtudes del pueblo llano me sacan de quicio. Hay muy pocos hombres que me hagan sentir sinceridad en sus encendidas proclamas de redención nacional y/o popular.

Pero hay excepciones. Me emociona sobremanera un campesino gallego pidiendo justicia a Dios, dibujado por Castelao. Me emociona la salvaje búsqueda de justicia para el pueblo español que destilan cada acto y cada palabra de José Antonio Primo de Rivera; a pesar de todos sus errores y precipitaciones (no tantos como la masa ignorante sospecha), su honestidad fue puesta constantemente a prueba durante años, hasta el sacrificio final.

Y me emocionan estas palabras dichas por Lorca al periodista Octavio Ramírez el 28 de enero de 1934 (pg. 36):

“…¿qué Gobierno cualquiera que sea su orientación política, va a desconocer la grandeza augusta del teatro clásico español, de nuestro mayor timbre de gloria, y no va a comprender que es el más seguro vehículo de la elevación cultural de todos los pueblos y todos los habitantes de España?”

Y en la página 43 podemos leer lo siguiente:

“Ante el periodista Enrique Moreno Báez, en 1933, afirma emocionarle el vivo entusiasmo con que el público sano y campesino acoge y entiende los autos sacramentales de Calderón, como si no hubieran pasado siglos desde que fueron escritos, y que en ese público ha encontrado más cordialidad que en las capitales, porque nuestro teatro clásico es moderno y antiguoeterno como el mar y el campesino plenamente intuye la calidad mágica de sus versos.”

Como decía Jorge Guillén, hablando de la obra de Góngora:

“El poeta debe someterse a un canon y continuar un estilo. Góngora hace suyo ese estilo agravando su magia y acumulando sus primores. Pero ninguna malicia de composición despunta como un estreno en el poema gongorino. Todo tiene sus lejanos o próximos antecedentes griegos, latinos, italianos, españoles. […] Nuestro gran andaluz debió de encarnar el tipo de hombre que principia por revisar en una etapa problemática los fundamentos de su empresa. De suerte que el arte de los predecesores le parecerá un resultado preparatorio donde los elementos poéticos se combinan con otros pertenecientes a las maneras del orador y del historiador. Habrá, pues, que eliminar lo común y reforzar lo genuino y distintivo. En este punto Góngora se aproxima al remoto, muy remoto, Mallarmé: ‘Je n’ai créé mon ouvre -decía en una carta de 1867- que par élimination‘. La suma lograda será nueva, novísima, escandalosamente novedosa. En ella entraba, factor primordial, el quid divino, el genio de aquel hombre, quien encarna un tipo muy hispánico: el extremista de la tradición.”

Este texto me trae al recuerdo no pocas conversaciones con mi mujer, respecto de la creación artística, la originalidad y la oscurantista búsqueda moderna de la novedad -a través de una eterna y cansina acumulación de transgresiones adolescentes-. Pero Lorca y José Antonio sabían que el auténtico crecimiento del árbol al que uno pertenece no puede prescindir del propio árbol; y que sólo asegurando la recepción de la savia que recorre ramas vetustas y un tronco bien enraizado, pueden el poeta y el hombre florecer y dar fruto.

Ese árbol hermoso que es España, llaga que no sana nunca -como de Cuerpo Glorioso-, y que en el azote del vendaval canta a sus hijos con el rumor de hojas antiguas:

Supuesto que es esta vida

una representación,

y que vamos un camino

todos juntos, haga hoy

del camino la llaneza,

común la conversación.

No hubiera mundo a no haber

esa comunicación.

En estos versos de El gran teatro del mundo de Calderón parece apelarse a la, al parecer imposible, íntima conexión espiritual de ese par de extremistas de la tradición, que tan inclasificables parecen precisamente porque no sueñan con pasados abolidos, sino que cazan sombras sagradas sobre las colinas eternas. ¿Y cómo no iba a ser posible la comunicación entre dos hombres que amaban desde la misma fuente? Esa fuente que Lorca cantó en homenaje de un formidable músico católico, un tal Manuel de Falla, en su Oda al Santísimo Sacramento del Altar:

Es así, Dios anclado, como quiero tenerte.
Panderito de harina para el recién nacido.
Brisa y materia juntas en expresión exacta,
por amor de la carne que no sabe tu nombre.

Es así, forma breve de rumor inefable,
Dios en mantillas, Cristo diminuto y eterno,
repetido mil veces, muerto, crucificado
por la impura palabra del hombre sudoroso.

10984643_10204557319627854_917008571_n

Calle del Orco

Blog de Literatura. Grandes encuentros

Prensaboxeo.com

La gran comunidad del boxeo en español al día

plan zeta

apología de mí mismo

Embajador en el Infierno

non mea voluntas

En Compostela

non mea voluntas

The Wanderer

non mea voluntas

El Rancho de San Ysidro

Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

La saga de Dashiell

non mea voluntas

New Catholic Land Movement

Restoring Catholic Rural Life

A Día de Hoy

Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester