IFIGENIO BENAVIDES, TERRORISTA CULTURAL

Varios agentes de traje oscuro rodeaban el calabozo, tapando a la figura que moraba entre los barrotes; de la cual sólo resultaban visibles un par de zapatillas deportivas despojadas de sus correspondientes cordones.

El veterano policía nacional, que llegaba en esos momentos para el cambio de turno, miró a su compañero sentado tras la mesa, con cara de no entender.

-¿Y todos esos?

-CNI -contestó el de la mesa, mientras recogía sus cosas, para dejar el sitio al recién llegado.

-¿Un yihadista? -preguntó otra vez.

-No… Un terrorista cultural -dijo el compañero, torciendo la sonrisa-. Se puso a cantarle una canción a un par de mujeres en la sección de lencería de El Corte Inglés. Dos mujeres vestidas a la musulmana, sólo con las gafas de sol al aire. Resultaron ser dos de las cuatro esposas del secretario de la embajada de Arabia Saudí en España.

El policía recién llegado volvió a mirar hacia las zapatillas deportivas del calabozo, esbozando media sonrisa.

-¿Qué canción era? -volvió a preguntar.

Atrévete, de Calle 13 -respondió el otro, a punto ya de irse-. Ya sabes… deja de tapalte… -canturreó, mientras movía con torpeza las caderas-. El embajador, al parecer, ha amenazado con la posibilidad de anular el contrato de construcción de fragatas en Ferrol…

-¿Cómo se llama el tipo?

-Benavides. Ifigenio Benavides. Inventado, supongo.

Un silbido pachanguero empezó a escucharse desde el interior de la celda.

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