NO DOMINARLO TODO

por El Responsable

El Embajador me envía este artículo, que tanto dará que pensar a los desesperados del final de los tiempos y a los que consideran que la religión, sin apoyo estatal, nada puede.

Y estas palabras, tan jüngerianas, para el afán de los días:

La vida militar y ermitaña es diferente, pero en ambos casos exige desnudarse, humildad y olvidarse de uno mismo para cumplir la misión y aceptar no dominarlo todo.