PESADILLA

por El Responsable

Estoy con unos conocidos dentro de un edificio altísimo, que flota en el cielo, en la estratosfera, entre nubes blancas.

No reconozco a la gente que está conmigo, aunque en el sueño no me son extraños.

De repente, el edificio empieza a desmoronarse en su parte inferior. Grandes trozos caen hacia la tierra. La destrucción va ascendiendo progresivamente. Algunos de mis acompañantes también caen al vacío.

Entre las ruinas colgantes de vigas retorcidas y habitaciones demediadas, escaleras sin raíces y tuberías truncadas, un abismo amarillento espera, con paciencia de agujero negro, nuestras irremediables caídas.

Cuando ya queda poco del edificio y prácticamente he quedado solo, la lejana tierra amenazando con reclamar también el peso de mi cuerpo, me despierto.