EL MAR SOSIEGA SU IRA

por El Responsable

Cuenta la leyenda que en Simou, lugar del concello de Mugardos, había una fábrica de jabón. Un incendio destruyó todo, salvo una imagen que presidía el edificio: una imagen de San Antonio de Padua.

Confirmado el milagro, los lugareños construyeron una ermita para guardar aquella imagen. Y no tardando mucho, la ermita se convirtió en centro habitual de peregrinación comarcal.

En el campo alrededor solía celebrarse la fiesta de San Antonio.

Hoy he visitado la ermita en compañía de mi tía Marisa. La ermita está dentro de una propiedad privada, cuyos dueños permiten el acceso gratuito a los devotos de la zona. Los martes, en concreto, la puerta de la ermita está abierta para cualquiera.

Mi tía ha traído tres velas de casa. Todas las que se ven en la foto han sido encendidas hoy mismo. Mi tía se ha persignado y ha cogido el libro de oraciones para rezar.

Y entonces ha venido la sorpresa, al leer el responsorio de San Antonio…

El mar sosiega su ira…

San Antonio de Padua, iglesia de Alvarado que tantos años habité. Ante cuya imagen llevé a mi hija hace pocos meses.

San Antonio de Padua, dejé a mi tía en el prado, y volví a entrar en tu santuario para pedirte por este amor débil, naciente y amenazado.

Sé que nada merecemos, pero protege nuestro encuentro milagroso. Esperanzador.

Protégela a ella, al menos.

Que el mar sosiegue su ira, venerado San Antonio. E que Deus nos teña no seu colo. A todos.