EL VUELO DE LAS MARIPOSAS VERDES

por El Responsable

Dejamos que las escaleras mecánicas nos lleven sosegadamente hasta el sol, mientras aprovechamos el escalón para apretar las distancias y los anhelos.

Como niños jugando a descubrir el mundo, nos colamos en las salas cerradas del palacio; y, para vencer la oscuridad que nos rodea, me enseñas a iluminar -con la linterna del móvil-, el nido donde se ocultan las mariposas verdes.
Son ellas las que nos guían por los corredores negros y los pasados omnipresentes.

Todo es demasiado e insuficiente.

Y mañana no acaba de llegar; para irse, poco después, enseguida.

Y en las noches sueño caballos automáticos que nos llevan por carreteras eternas, persiguiendo el vuelo caprichoso de las bellas mariposas verdes.