SU HIJO ES UN MISERABLE

Eso es que has sufrido tener cerca a yonquis, yonquis de los antiguos, de esos coñazo, de dar la lata, de oye préstame atención, y yo-yo-yo, yo-yo-yo. Y haz esto por mí, porque yo no puedo y tal… y el chantaje emocional. A mí me lo hacen mucho, por eso acabaron llamándome nazi, porque los ponía verdes. Fui el primero en decir en la tele y en todos los sitios que son unos falsarios, unos farsantes. Señora, a usted le está tomando el pelo su hija o su hijo, pero le está tomando el pelo en una forma ignominiosa.

O sea, es usted mucho más dependiente de sus medicinas que él de la supuesta heroína o cocaína. Mucho más. Y sin embargo se deja chantajear, porque en el fondo no está dispuesta a reconocer que tiene un hijo maligno o con una fase maligna de conducta. Usted prefiere cualquier cosa antes que aceptar que su hijo es un miserable.

El Valium es mucho más adictivo que la heroína o que la morfina. ¡Mucho más! Porque la morfina o la heroína la dejas y tienes un par de días de incomodidad. ¡Un par de días! El Valium te puede llevar un par de meses de muy severos síntomas raros: insomnio agudo, irritabilidad muy grande, dolores de cabeza, calambres musculares.

Lo que pasa es que la mayor parte de la gente que toma Valium es sensata y no exagera. Entonces, pues bueno, se tolera. Pero el peor síndrome de abstinencia que hay es el del alcohol y luego el del Valium.

Los penúltimos días de Escohotado, de Ricardo F. Colmenero; La Esfera de los Libros, 2021; pgs. 102-103.

Escohotado