PISTAS PARA TRATAR DE ENTENDER EL ANTIARISTOTELISMO COLACHIANO

por El Responsable

“El primer gran cambio que Aquino introduce en la interpretación agustiniana de la actividad humana es la modificación de la relación entre gracia y naturaleza.

Para San Agustín, la naturaleza original, inocente, perfecta del hombre ha sido absolutamente pervertida por el pecado, ya no existe. Lo que existe es una naturaleza humana totalmente corrompida y destinada a ser redimida, por la intervención externa de la gracia providente de Dios. La gracia, se entiende, es un sustituo de la naturaleza humana perdida.

Contra esta interpretación, siguiendo la guía de la noción aristotélica sobre la naturaleza, Aquino propone el principio de gratia non tollit naturam, sed perficit, ‘la gracia perfecciona o completa la naturaleza, no se le opone’. Y junto a este rechazo de la doctrina consistente en afirmar que el pecado original ha corrompido completamente la naturaleza humana, opone la doctrina que sostiene que el pecado original ha herido la naturaleza humana pero que aún es capaz de tomar decisiones racionales y por consiguiente de alcanzar la excelencia humana contenida en las virtudes morales sin la intervención de la gracia divina. Id quod est naturale totaliter perdi non potest, ‘lo que es natural no puede ser totalmente corrompido’.

Sin embargo, Aquino no era pelagiano. No sostenía que la salvación de la clase humana pudiese realizarse sin la intervención de la gracia divina o que el ejercicio de las virtudes morales y la vida humana buena pudiese llevar a un hombre hasta el paraíso. Simplemente sostiene que la vida humana buena se puede alcanzar mediante el ejercicio de los recursos al alcance del hombre en su naturaleza y esto tiene valor en sí mismo.”

Lecciones de historia del pensamiento político. Volumen I. Desde Grecia hasta la Edad Media, de Michale Oakeshott; Unión Editorial, 2020; pg. 354.
Para una introducción a los escolios de Gómez Dávila contra Aristóteles, Santo Tomás y la escolástica, en esta entrada.