PREGÚNTAME TÚ

por El Responsable

Cada vez que haga uso de mi formidable erudición y de mi innegable talento para la escritura, con el objeto de explicarte todas las desgracias que inevitablemente destruirán todo lo que es bueno y bello, pregúntame tú si fui capaz de reprender a mi hija cuando se burlaba de la debilidad de otro.

Cada vez que trate de explicarte por qué los malos están destruyendo el mundo, tú pregúntame por el número de mis hijos, por el número de mis mujeres, si fui capaz de cumplir mis promesas, de mantener mi palabra.

Si yo te hablo de altas conspiraciones en oscuros salones donde se esconden los seres-serpiente, pregúntame tú si fui capaz de arrodillarme ante el humilde pan de los sagrarios.

Si yo te hablo de las exhaustas fuerzas espirituales de Occidente, pregúntame tú por qué tengo tanto miedo a morir y a dar mi vida por mis amigos.

Sí: cada vez que te cuente una historia de terror con monstruos invencibles que brinde excusas justificadoras de todas tus rendiciones, mirándome a los ojos, pregúntame tú qué papel interpretaba yo en ella.