MAGDALENA

por El Responsable

La vecina de abajo se cae sola en su casa. Escucho su nerviosa conversación con la teleasistencia. Bajo a ver si puedo ayudarla en algo. Se acerca arrastrándose hasta la puerta y me abre.

Con ayuda de la vecina de enfrente, que llega en ese momento de trabajar, la sentamos en su cama.

Llegan los médicos de la teleasistencia. Se ha golpeado un poco la frente. Tiene tres hijas, pero ruega que no las avisen, por no molestar.

Esta gente se dejaría matar, por no molestar a los suyos.

Un rato después, ya de vuelta en casa, solo en mi estudio, lloro.