SOLAMENTE UN PINTOR

por El Responsable

“Sólo quedaban fuera algunas vacas que mugían mirando al mar, mientras que otras que se interesaban más por la humanidad miraban con atención a nuestros coches. Solamente un pintor que había armado un caballete en una estrecha eminencia trabajaba procurando trasladar al lienzo aquella gran calma, aquella luz tenue. Acaso las vacas iban a servirle, inconsciente y gratuitamente, de modelos, pues su aire contemplativo y su presencia solitaria cuando los humanos se habían metido en casa contribuían a su modo a esa poderosa impresión de reposo que se respira en el anochecer.”

Sodoma y Gomorra, de Marcel Proust (cuarto volumen de En busca del tiempo perdido); Alianza, 1999; pg. 528.

“El acantilado de Aval a la puesta de sol”, de Eugène Boudin (1890)