BSO

por El Responsable

Una de las cosas a las que nos malacostumbra el buen cine es al acompañamiento musical en los momentos cruciales de la vida de los protagonistas.

En nuestra realidad, sin embargo, los momentos cruciales suelen llegar con un silencio banal, interrumpido apenas por vulgares sonidos cotidianos: el acelerar de un coche, la conversación de los vecinos, una notificación que hace vibrar el móvil…

Nada nos avisa de que un mar insalvable quedará a nuestras espaldas tras la decisión tomada, tras el hecho consumado.

La banda sonora de nuestras vidas sólo la escucha Dios.