EROS, DIOS SINGULAR

por El Responsable

Ella dijo que le quería dibujar.

Para ello, comenzó a examinarlo con mirada de artesana, midiendo a ojo de buen cubero las líneas de su carne, palpando ángulos con dedos sutiles.

Lo borró del espacio, mientras la piel templada de sus pechos le rozaba.

Se sintió el objeto más amado del mundo.

Años después, volvió a usarlo de modelo: en el lienzo, caído, forcejea él contra un hermoso arcángel.