VER EL PASADO

por El Responsable

Han pasado ya muchos años, así que voy confirmando lo que en su momento pensé: que ese recuerdo probablemente me acompañaría por el resto de mi vida.

Creo que era verano, pasaba unos días en la Seaña, y la noche me había sorprendido en entretenida conversación con mis tíos. Recuerdo elevar la mirada al cielo y ver una maravilla tal que apenas es describible con palabras. Todas las estrellas del universo parecían haber salido esa noche. Era perfectamente visible la Vía Láctea, el Camino de Santiago, en su formación compacta de luz.

Es una de las cosas más bellas que he visto en mi vida. Y empiezo a asumir que va a ser difícil que se repita.

Ya entonces era consciente de que ese espectáculo, en realidad, no existía: que mirar al universo, desde nuestro planeta, es mirar al pasado.

Siempre me ha parecido una de las cosas más fascinantes de las leyes físicas que gobiernan la Creación. Ese real ver el pasado, esa auténtica contemplación -presente- de lo que ya no es.

Qué formidable, la Creación.

“En realidad, si miramos el universo, el hecho de que la luz tarda un tiempo en cruzar el espacio implica que realmente estamos mirando el pasado. Una instantánea del cielo describe el Sol tal como era hace 8 minutos y 20 segundos, la estrella más cercana tal como era hace cuatro años y las galaxias más distantes tal como eran hace miles de millones de años. Es posible que en alguna galaxia lejana, los telescopios que apuntan a la Tierra estén viendo ahora la extinción de los dinosaurios, que se produjo hace 66 millones de años.”

Lo que no podemos saber. Exploraciones en la frontera del conocimiento, de Marcus du Sautoy; Acantilado, 2018; pg. 251.

(Muy agradecido a St. James por darme a conocer esta bellísima pieza)