AFFECTUS TRISTITIAE

por El Responsable

“Cuando en julio de 1720 Bach regresó de Carlsbad, donde había acompañado a su señor el príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen, se encontró con un hogar desolado. Su esposa Maria Barbara, de treinta y cinco años, había recibido sepultura el 7 de dicho mes. La conmoción y la fisura que ello le provocó nunca se cerrarían del todo. En la Necrológica se dice que el compositor, pese a haberla dejado sana y salva, la primera ‘noticia de que había enfermado y muerto la tuvo a la vuelta, entrando en su casa’. Desde un punto de vista biográfico, apenas ha sido atendida la reacción de Bach tras el suceso, pero Helga Thoene ha demostrado que en las Sonatas y partitas para violín solo (BWV 1001-1006), no completadas hasta ese año de 1720, el compositor rindió un homenaje a Maria Barbara. Su estudio le permite afirmar que una parte de este prodigioso cuaderno de Sei solo a Violino senza Basso accompagnato únicamente fue concluido a la muerte de su mujer, y que la famosa ‘Ciaccona’ de la Partita en re menor (BWV 1004es en realidad un tombeau, un túmulo creado para la difunta.”

Johann Sebastian Bach. Los días, las ideas y los libros, de Ramón Andrés; Acantilado, 2005; pgs. 67-69.