El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Mes: Setembro, 2020

VER EL PASADO

Han pasado ya muchos años, así que voy confirmando lo que en su momento pensé: que ese recuerdo probablemente me acompañaría por el resto de mi vida.

Creo que era verano, pasaba unos días en la Seaña, y la noche me había sorprendido en entretenida conversación con mis tíos. Recuerdo elevar la mirada al cielo y ver una maravilla tal que apenas es describible con palabras. Todas las estrellas del universo parecían haber salido esa noche. Era perfectamente visible la Vía Láctea, el Camino de Santiago, en su formación compacta de luz.

Es una de las cosas más bellas que he visto en mi vida. Y empiezo a asumir que va a ser difícil que se repita.

Ya entonces era consciente de que ese espectáculo, en realidad, no existía: que mirar al universo, desde nuestro planeta, es mirar al pasado.

Siempre me ha parecido una de las cosas más fascinantes de las leyes físicas que gobiernan la Creación. Ese real ver el pasado, esa auténtica contemplación -presente- de lo que ya no es.

Qué formidable, la Creación.

“En realidad, si miramos el universo, el hecho de que la luz tarda un tiempo en cruzar el espacio implica que realmente estamos mirando el pasado. Una instantánea del cielo describe el Sol tal como era hace 8 minutos y 20 segundos, la estrella más cercana tal como era hace cuatro años y las galaxias más distantes tal como eran hace miles de millones de años. Es posible que en alguna galaxia lejana, los telescopios que apuntan a la Tierra estén viendo ahora la extinción de los dinosaurios, que se produjo hace 66 millones de años.”

Lo que no podemos saber. Exploraciones en la frontera del conocimiento, de Marcus du Sautoy; Acantilado, 2018; pg. 251.

(Muy agradecido a St. James por darme a conocer esta bellísima pieza)

VIVA EL LENIN ESPAÑOL

“En el mes siguiente [agosto 1933], los principales líderes socialistas tuvieron la oportunidad de definir sus preferencias políticas en los discursos pronunciados en la escuela de verano de las Juventudes Socialistas en Torrelodones. En primer lugar intervino Besteiro y fue recibido con frialdad. En julio había señalado la responsabilidad de los socialistas italianos y alemanes al provocar que la burguesía de sus respectivos países se inclinara hacia el fascismo debido al uso prematuro del poder socialista, aunque en Alemania esto hubiera revestido la forma de participación en el gobierno parlamentario. Todavía peor, la introducción de un régimen socialista en España a través de la dictadura y la violencia de tipo bolchevique desembocaría simplemente en un baño de sangre, la República más sanguinaria que se ha conocido en la historia contemporánea. Besteiro, como Casandra, estuvo extrañamente acertado en sus predicciones, siendo la suya una visión correcta de la situación que se desarrollaría en la zona republicana durante los seis primeros meses de la Guerra Civil en 1936, donde la proporción de ejecuciones políticas superaría con mucho las llevadas a cabo por los bolcheviques durante la guerra civil rusa. En Torrelodones, una vez más, advirtió de la locura del extremismo, cuyos resultados diferirían bastante de los que sus partidarios imaginaban: Si un estado mayor envía su ejército al combate en condiciones desfavorables, se hace totalmente responsable de la consiguiente derrota y desmoralización, y añadió que a menudo es más revolucionario resistir a la locura colectiva que dejarse arrastrar por ella.

Prieto resultó mucho menos provocador, pero también advirtió de la existencia de límites definidos a lo que el socialismo español podía lograr dado su nivel de desarrollo y las cambiantes relaciones entre las fuerzas políticas tanto en Europa como en España. Destacó la falacia de las comparaciones fáciles que el ala izquierda del movimiento había establecido entre la Rusia de 1917 y la España de 1933. En Rusia, las instituciones clave ya se habían derrumbado con anterioridad a la toma comunista del poder, mientras que en España, el gobierno, la Iglesia y las Fuerzas Armadas permanecían intactas y la burguesía era más fuerte.

Desde finales de 1932 Largo había sido cada vez más consciente de la radicalización del sentimiento obrero, pero en su alocución de Torrelodones defendió de nuevo la participación en el gobierno, a la que denominó marxismo ortodoxo. Se refirió a una carta de Engels a Kautsky, fechada en 1875, en la que el primero destacaba que una república democrática era la forma específica que conduciría a la dictadura del proletariado. Yo mismo he tenido siempre fama de hombre conservador y reformista. Han confundido las cosas, declaró, subrayando que hoy estoy convencido de que es imposible llevar a cabo una tarea socialista dentro de una democracia burguesa, y añadió: Vamos a suponer que llega el momento de intentar la instauración de nuestro régimen. No sólo fuera de nuestras filas, sino en ellas mismas, hay quien teme fuera preciso instaurar una dictadura. Si esto ocurre, ¿cuál sería nuestra situación? Porque nosotros no podemos renunciar ni podemos realizar acto alguno que tienda a impedir el logro de esta aspiración.

Volvió a citar a Marx en el sentido de que la definitiva transición hacia el socialismo no podría producirse por medios distintos a la dictadura del proletariado. Respecto al único modelo existente, la Unión Soviética, declaró que pese a no simpatizar con su política exterior estaba plenamente de acuerdo con su política interna y todo ello en el momento álgido de la campaña genocida contra el campesinado soviético, lo cual revelaba que, probablemente, Largo ignoraba en gran medida de qué estaba hablando. El viejo líder sindicalista había entrado en aguas políticas profundas que sus facultades mentales y emocionales no le permitían navegar, pero contó a los jóvenes militantes lo que deseaban oír y se supone que, en ese momento, se escucharon los primeros gritos de ¡Viva el Lenin español!.”

El colapso de la República, de Stanley G. Payne; La Esfera de los Libros, 2005; pgs. 63-65.

AFFECTUS TRISTITIAE

“Cuando en julio de 1720 Bach regresó de Carlsbad, donde había acompañado a su señor el príncipe Leopold de Anhalt-Cöthen, se encontró con un hogar desolado. Su esposa Maria Barbara, de treinta y cinco años, había recibido sepultura el 7 de dicho mes. La conmoción y la fisura que ello le provocó nunca se cerrarían del todo. En la Necrológica se dice que el compositor, pese a haberla dejado sana y salva, la primera ‘noticia de que había enfermado y muerto la tuvo a la vuelta, entrando en su casa’. Desde un punto de vista biográfico, apenas ha sido atendida la reacción de Bach tras el suceso, pero Helga Thoene ha demostrado que en las Sonatas y partitas para violín solo (BWV 1001-1006), no completadas hasta ese año de 1720, el compositor rindió un homenaje a Maria Barbara. Su estudio le permite afirmar que una parte de este prodigioso cuaderno de Sei solo a Violino senza Basso accompagnato únicamente fue concluido a la muerte de su mujer, y que la famosa ‘Ciaccona’ de la Partita en re menor (BWV 1004es en realidad un tombeau, un túmulo creado para la difunta.”

Johann Sebastian Bach. Los días, las ideas y los libros, de Ramón Andrés; Acantilado, 2005; pgs. 67-69.

BREVE PANFLETO DE UN CRISTIANO DEMÓCRATA

El problema de la democracia es que, como no impone de forma violenta ninguna casta dirigente a la masa, sino que se nutre de la propia masa, sus virtudes no alcanzan mayor nivel que el que la masa tiene. Si la masa es virtuosa, la democracia será virtuosa; si la masa es abyecta, así lo será la democracia. La democracia no es más que la acumulación compleja y dinámica de las acciones de sus componentes, es decir, la masa completa de la nación.

Nada bueno se podrá sacar de un pueblo irresponsable, mimado y flojo, que se regodee en la puerilidad y el victimismo. La democracia no tiene más solución para sus problemas que la responsabilidad individual; los líderes carismáticos son otro tipo de solución, para construir otro tipo de regímenes.

El demócrata entiende que sus libertades se salvan en un afán diario de sacrificio y responsabilidad individuales, ayudando cuando fuere menester a sus conciudadanos más cercanos, en la medida de lo posible, a soportar el peso de la libertad.

O este camino, o abandonar la dignidad propia en manos de mesías ocasionales, que siempre exigirán en pago un trozo de nuestra alma.

La cual sólo debería estar al cuidado de nuestra conciencia, bajo la atenta mirada de Dios.

EL CONSEJO GENERAL DEL PODER JUDICIAL Y LA SEPARACIÓN DE PODERES EN ESPAÑA

La Constitución Española, en el tercer apartado del artículo 122, dice:

El Consejo General del Poder Judicial estará integrado por el Presidente del Tribunal Supremo, que lo presidirá, y por veinte miembros nombrados por el Rey por un período de cinco años. De éstos, doce entre Jueces y Magistrados de todas las categorías judiciales, en los términos que establezca la ley orgánica; cuatro a propuesta del Congreso de los Diputados, y cuatro a propuesta del Senado, elegidos en ambos casos por mayoría de tres quintos de sus miembros, entre abogados y otros juristas, todos ellos de reconocida competencia y con más de quince años de ejercicio en su profesión.

De esta redacción, se sobreentendía que Congreso y Senado sólo podían elegir a 8 de los 20 vocales, dejando a la mayoría (12) fuera del alcance de los partidos políticos. Era una forma de proteger la separación de poderes de la democracia española.

Y así lo entendió el primer gobierno democrático surgido de las urnas, como bien explicaban Santiago Sánchez y Pilar Mellado en su libro Organización del estado central y justicia constitucional (Centro de Estudios Ramón Areces, 2004; pgs. 226-228):

 

“La primera LOPJ [Ley Orgánica del Poder Judicial] postconstitucional, de 10 de enero de 1980, estableció el siguiente sistema:

Los 12 vocales serán elegidos entre Jueces y Magistrados pertenecientes a todas las categorías judiciales. Integrarán el Consejo 3 Magistrados del Tribunal Supremo, 6 Magistrados y 3 Jueces (art. 8). Los Vocales serán elegidos por todos los Jueces y Magistrados que se encuentren en servicio activo (art. 12).

La elección se llevará a cabo mediante voto personal, igual, directo y secreto. La circunscripción electoral será única para todo el territorio nacional (art. 13).

Las candidaturas habrán de ser completas, con un candidato titular y un suplente para todos los puestos a cubrir en cada elección. Las candidaturas serán siempre abiertas, pudiendo cada elector combinar nombres dentro de cada categoría, procedentes de candidaturas distintas. Las candidaturas habrán de estar avaladas por un 10% de los electores, que comprenda, a su vez, un 5% al menos, de cada categoría o por una asociación válidamente constituida. El sistema electoral será el mayoritario corregido para permitir la representación de un sector minoritario (art. 14).”

 

Poco duró, sin embargo, este mínimo respeto a Montesquieu, como nos siguen explicando los autores:

 

“El sistema cambió al producirse la victoria abrumadora del PSOE en las elecciones generales de 1982, que dio paso a diversas reformas legislativas varias y, entre ellas, la de la justicia. Reforma que, por lo que concierne al tema objeto de nuestro estudio, no fue más allá de tratar de asegurar un cierto control político de la misma justicia. Con ese fin, el PSOE, que había logrado una nutridísima representación parlamentaria, decidió atribuir también a las Cortes la elección de los Vocales de origen judicial. La (nueva) Ley -6/1985- rezaba su Exposición de Motivos, informada por un principio democrático, partiendo de la base de que se trata del órgano de gobierno de un poder del Estado, recordando que todos los poderes del Estado emanan del pueblo y en atención al carácter de representantes del pueblo soberano que ostentan las Cortes Generales, atribuye a éstas la elección de dichos miembros de procedencia judicial del Consejo General. Y, añadía, la exigencia de una muy cualificada mayoría de 3 quintos garantiza […] la convergencia de fuerzas diversas y evita la conformación de un Consejo General que responda a una mayoría parlamentaria concreta y coyuntural.

La oposición interpuso recurso de inconstitucionalidad contra la Ley Orgánica 6/1985 y el Tribunal Constitucional lo desestimó, no sin advertir del riesgo de frustrar la finalidad señalada en la Norma Fundamental, si las Cámaras, a la hora de efectuar sus propuestas, (atendieran) sólo a la división de fuerzas existentes en su propio seno y (distribuyeran) los puestos a cubrir entre los distintos partidos, en proporción a la fuerza parlamentaria de éstos (STC 108/1986, fundamento jurídico 12).

Cuando el PP alcanzó el poder con una mayoría holgada en el año 2000, (183 diputados en el Congreso), volvió a cambiar el procedimiento de elección de los Vocales del Consejo de procedencia judicial, aunque en esta ocasión se pactó una solución intermedia, que en apariencia satisfizo a los dos partidos mayoritarios, y que es la que actualmente está en vigor.”

 

Posteriormente, la Ley Orgánica 4/2013 volvería a modificar la estructura del Consejo General del Poder Judicial, pero sin afectar apenas a la elección de los vocales, que sigue estando en manos, básicamente, de los partidos políticos con mayor presencia en las Cortes Generales.

Fue por tanto el ansia de control de los poderes del estado del PSOE de Felipe González la que provocó esa interpretación torticera de nuestra carta magna, avalada por la vergonzosa sentencia del Tribunal Constitucional de 1986.

Y ningún gobierno posterior ha hecho el más mínimo intento de volver a la letra de la Constitución. Lo que ha llevado a creer a más de uno, por lo que estoy leyendo en las últimas horas, que es anticonstitucional bloquear la renovación del CGPJ. Como si la Constitución defendiese el derecho de los partidos políticos a turnarse en la elección de todos los vocales del Consejo, dependiendo de quién ocupe el poder en cada momento.

Pero no. La Constitución Española, en este tema, fue escrita con otra intención.

Con la intención de mantener el Poder Judicial independiente de los vaivenes de la política de partidos.

Todos aquellos que ahora se rasgan hipócritamente las vestiduras en defensa de la democracia, con el ánimo evidente de exigir su turno de controlar el Poder Judicial (o de mantener el control que ya poseen), son el auténtico peligro para nuestro régimen de libertades.

Sabemos que sólo el afán de poder les mueve, no el respeto a un estado de derecho donde se estructure adecuadamente la tan necesaria separación de poderes.

Lo realmente preocupante es que esos hipócritas parecen ser la inmensa mayoría de la población española.

Que Deus nos teña no seu colo.

COSA DE GUERRA Y DE HOMBRES

“El viejo caíd, que había permanecido acurrucado en la camioneta al lado del veterano rojo que los custodiaba, volvió a cogerle la mano y le preguntó:

-¿Matar moros ahora?

El miliciano asintió gravemente.

-¡Alá es grande! -fue la única respuesta del caíd.

Después de una pausa el miliciano agregó:

-Yo quisiera que tú vivieses. Eres todo un hombre. Pero no puedo hacer nada por ti.

-Yo sabe; yo sabe -decía el caíd oprimiendo suavemente con su mano larga y huesuda la del miliciano-. Moro sabe que tú estar amigo aunque mates. Moro también mataría. Estar cosa de guerra y de hombres. ¡Alá es grande!

 

Los pusieron en fila contra una tapia y los segaron con las ráfagas de plomo de una ametralladora.”

A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España, de Manuel Chaves Nogales; Libros del Asteroide, 2016; pgs. 185-186.

TRES PATOS

Corriendo bajo la lluvia,
bautizo al amanecer.

Asusto
sin querer
a tres patos
que se elevan a mi derecha
desde el río hasta el cielo nublado.

Mi yo pagano a medio cristianizar
sonríe.

Unas gruesas pinceladas azules en lo alto
cuando regreso a casa.

Gloria de vivir.

“Sunrise”, de John Miller; conocido gracias a https://twitter.com/Art_Vanitas/status/1309098510990573569

TRES CERTIFICADOS

Primero hablé con ella por teléfono. Voz apagada; en algún momento, a punto de quebrarse.

Quería saber cómo podía conseguir un certificado de defunción. Una defunción reciente, claro.

Volvió a llamar pocos minutos después. Para aclarar una duda. La misma voz aplastada.

Finalmente, apareció. Le pregunté el nombre del fallecido. Sacó fuerzas para decirlo en voz alta, audible, a través de todas las protecciones anti-plaga.

Escribí el nombre en el ordenador. Recordé.

Suicidio.

¿Cuántas copias quiere?, pregunté, en el tono más amable que fui capaz de extraer de mi garganta.

El tres estuvo a punto de no salir de la suya.

Al darle los certificados, le dije que lo sentía.

No sé cuál era su relación con el fallecido. Era joven y bella. Y estaba inmensamente triste.

Se fue con sus tres certificados. Y yo atendí al siguiente ciudadano.

“Flutter”, de Henrik Aarrestad Uldalen (2018); conocido gracias a https://twitter.com/Art_Vanitas y a https://twitter.com/lovelydoyo

IN STERQUILINIIS INVENITUR

In sterquiliniis invenitur (se encuentra en la suciedad). Se trata, tal vez, del primer mandamiento alquímico. Lo que más falta nos hace siempre se encuentra donde menos queremos buscarlo. Se trata, realmente, de una cuestión de definición. Cuanto más profundo es el error, más difícil es la revolución -más miedo e incertidumbre se liberan como consecuencia de la reestructuración-. Las cosas que son más informativas también son con frecuencia las más dolorosas. En esas circunstancias, es fácil salir huyendo. Pero el acto de huir transforma lo desconocido ambivalente en aquello que resulta demasiado aterrador para afrontarlo. La aceptación de la información anómala aporta terror y posibilidad, revolución y transformación. El rechazo del hecho insoportable asfixia la adaptación y estrangula la vida. Escogemos un camino u otro en cada punto de decisión de nuestra vida, y acabamos siendo la suma total de nuestras decisiones. Al rechazar nuestros errores, ganamos una seguridad a corto plazo, pero renunciamos a nuestra identidad con el proceso que nos permite trascender nuestras debilidades y tolerar nuestras vidas dolorosas y limitadas.”

Mapas de sentidos. La arquitectura de la creencia, de Jordan B. Peterson; Ariel, 2020; pg. 650.

Comentario de mi hija al libro de Jordan Peterson (en un momento de despiste mío).

GRANDES MOMENTOS DE LA ALIANZA DE CIVILIZACIONES

“La larga secuencia de contactos personales culminaría con Ahmadinejad besando el féretro de Chávez, y abriendo la caja de Pandora porque la desconsolada madre se echó en sus brazos. Tocar a una mujer que no sea familiar de primer grado está prohibido en cualquier circunstancia, sea dar la mano o tocar la mejilla, recordó el ayatolá Muhammad Taqi Rahbar, que lidera la plegaria del viernes en Isfahán, y ni siquiera se justifica en el caso de una mujer mayor, por contrariar la dignidad del presidente de la República Islámica de Irán…”

Los enemigos del comercio. Una historia moral de la propiedad, de Antonio Escohotado (vol. III); La Emboscadura, 2018; pg. 617.

En Compostela

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