YA ES USTED ESPAÑOL

por El Responsable

Mi compañero Miguel, que se encarga de tramitar los expedientes de nacionalidad, ha hecho resonar en el local del Registro Civil su vozarrón para anunciarle a la persona que estaba atendiendo: ya es usted español.

Lo ha dicho con el tono de alguien que sabe que está dando una buena noticia. Para el que la recibe y por el hecho en sí. Disfrutando de poder alegrar la vida de otra persona.

Al escucharle, detengo dos segundos mi tarea, sonrío, y enseguida vuelvo a hacer correo o una fe de vida (ya no recuerdo bien).

Me gusta mi nuevo trabajo.

He hablado bastante esta semana sobre Galicia y los gallegos, debido a las últimas elecciones celebradas el pasado domingo. He escuchado y leído cosas que me han resultado bastante extrañas.

Sólo puedo decir que mi alma austrohúngara se siente ahora mismo muy cómoda en este trozo de España que, en general, vive con tanta naturalidad sus identidades.

Y me siento así por gente como mi compañero Miguel, que pasa buena parte del día hablando en gallego, pero siempre dispuesto a hablar en castellano para hacerse entender por los ciudadanos a los que sirve, y que puede expresar con tranquilo orgullo y alegría ya es usted español.

Ese bonito regalo al que se dedica mi compañero Miguel.

Sí, me gusta mi nuevo trabajo. A Dios gracias.