EL PECADO ORIGINAL LAICO

por El Responsable

Se ha reflexionado mucho sobre la Modernidad como época en la que se trata de eliminar el pecado original.

Pero en la claudicación plenamente contemporánea de buena parte de las élites occidentales lo que vemos no es una eliminación del pecado original, sino su traslado secularizador desde la esencia divina misma del ser humano hasta meros accidentes de las diversas culturas humanas.

De esta manera, la posibilidad del mal no está en nosotros de raíz por el mero hecho de ser humanos, sino por el hecho de ser hombres (y no mujeres); o blancos (y no negros); o de familia rica; o…

Pero, mientras la mitología cristiana ofrecía la posibilidad de una aventura existencial en la que sería posible redimir nuestra naturaleza caída a través de la bondad de nuestras acciones, el pecado original laico sólo nos permite el auto-odio y una vida anclada al resentimiento de todas aquellas características secundarias de nuestra persona; exactamente aquellas de las que no somos responsables (ser hombre, blanco, español…).

Y en vez de vivir tratando a cada cual según la calidad de sus acciones, nos impone besar las botas de gente de la que nada sabemos, más allá del color de su piel.