ÍÑIGO ERREJÓN

por El Responsable

Tiene que haber algo en el hecho de hoy que sea especialmente grave; en caso contrario, no sentiría este enfado, casi ira.

No sé exactamente qué pretendía conseguir el diputado Errejón con su tuit de hoy, en el que acusa a varios agentes de la Policía Nacional de no respetar los derechos humanos en una detención realizada en Lavapiés. El vídeo ahí está, para quien quiera verlo. Sólo le puede molestar la acción de la policía al que le moleste, en general, la existencia de la policía. No sé si es que el diputado Errejón está abrazando últimamente alguna forma de ideología anarquista, sería la única explicación posible a su opinión sobre dicha detención.

Pero, con la que está cayendo, publicar ese tuit, cuando además eres representante político de los ciudadanos españoles, me parece de una irresponsabilidad que roza la incapacidad mental. O, por lo menos, que imposibilita que se te pueda considerar mentalmente adulto. Y es que no te puedes pasar toda la vida siendo adolescente, a propósito. En algún momento hay que hacerse mínimamente consciente de las consecuencias que pueden tener los propios actos.

Los políticos existen para arreglar problemas, no para crearlos.

El caso del diputado Errejón, su personaje en sí mismo considerado, tiene ciertos visos de desorden psicopático. Su narcisista necesidad de notoriedad y presencia pública siempre le han hecho incapaz de captar adecuadamente la medida de su influencia real. Siempre ha necesitado creerse más importante de lo que realmente ha sido. Él ha insistido hasta el ridículo para alcanzar la fama y la influencia que cree merecer, pero todo ha sido en balde.

Este parece un enésimo intento de convertirse en mesías. A costa de lo que sea. Volver, quizá, al caos originario del 15-M, del que surgió como profeta de una Nueva Política (que cada vez se parece más a la de siempre).

Que arda todo, para que yo pueda brillar en medio del incendio.

Veo difícil el arrepentimiento, porque, insisto, realmente me parece que hay cierto desorden mental en el diputado Errejón.

Sólo espero que los ciudadanos den término a su carrera política en las próximas elecciones. Aunque estoy seguro de que habrá un lugar en el PSOE para él en el futuro.

Y estoy seguro de que el diputado Errejón también está seguro de ello.