El sosiego acantilado

Vivir con lucidez una vida sencilla, callada, discreta, entre libros inteligentes, amando a unos pocos seres

Mes: Abril, 2020

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (LII)

Veo a mis representantes políticos pelearse por saber quién es culpable de las cifras de muertos que el Bicho ha provocado en las residencias de ancianos.

Según este artículo del pasado 24 de enero, las 380.000 plazas con las que contábamos en ese momento en España ni se acercaban a cubrir las necesidades reales del país. Necesidades que, además, se irán incrementando gravemente durante los próximos años, debido al ya conocido envejecimiento de la población española.

Pero lo que nadie parece querer preguntarse es, ¿acaso es necesario el uso masivo de residencias de ancianos? ¿No existen otras opciones?

Como lo que tantos de nosotros hemos visto en nuestras propias familias: que los hijos cuiden en su propia casa a sus mayores.

Quizá tenga algo que ver la reducción del tamaño de las familias, cuando no su directa desaparición. Familias que sólo tienen uno o dos hijos -cuando los tienen-, los cuales tendrán que hacerse cargo de sus padres en un futuro. Lo cual resulta objetivamente mucho más difícil, si no tienes hermanos con los que repartir la tarea.

Por supuesto, factores socio-económicos. Cada vez es más normal que los hijos vivan en ciudades distintas de aquellas en que viven sus padres (en no pocas ocasiones, incluso en distintos países). Y que ambos cónyuges trabajen (difícil será tener una casa apropiada para cuidar a los padres y a los hijos de uno, si no entran al menos dos sueldos en la casa).

Y, evidentemente, por un cambio en los valores y costumbres. La existencia de las residencias es la justificación perfecta para no sentir como responsabilidad propia inexcusable el cuidado de los ancianos. Como además se produce esta situación, ahora mismo, entre dos generaciones con perspectiva casi opuesta con respecto al concepto de sacrificio, son los ancianos los que se ven a sí mismos como obligados a sacrificarse para que sus hijos no reciban más molestias de las necesarias.

Sí, representantes políticos míos, las residencias probablemente estén mal administradas; y sí, seguramente en casi toda España se han convertido en un negocio vil. Pero, con respecto a quién tiene la culpa…

Yo creo que todos la tenemos.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (LI)

Teniendo en cuenta la versatilidad del Bicho, es probable que la hipocondría sea la enfermedad mental de moda durante los próximos años.

Hipocondría severa. Que impida a la gente salir de sus casas y relacionarse aliento a aliento. Que intensifique la ya extrema soledad reinante.

El infierno, más que nunca, serán los otros. Que tendrán la mala costumbre de formar enormes y peligrosos rebaños, como los zombis de The Walking Dead.

Teniendo en cuenta la versatilidad del Bicho, la vida en común será tabú.

O, visto desde otro punto de vista, será algo más arriesgada de lo que ya era.

La vida en común.

Que te podía provocar terribles dolores en el corazón y en el alma.

Ahora, además, te puede matar.

La muerte, tan olvidada…

Nunca se fue.

Salí temprano con la nena. La gente nos sonreía. Algunos nos saludaban desde los balcones. Nos cruzamos con otros padres madrugadores. Todo dentro del más estricto sentido común.

Después, en internet, llegué a pensar que Hortaleza era el único barrio con sentido común de España.

Lo dudo mucho.

Pero el sentido común no vende. Las mayorías rutinarias aburren. Son difíciles de odiar.

Convirtamos entonces cinco fotos en una realidad masiva. Para odiar mejor. Para justificar nuestra ira impotente, aterrorizada ante la versatilidad del Bicho.

Que se nos permita al menos la histeria…

Ciertamente, es fútil tratar de pedir sosiego al que nunca quiso saber del acantilado.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (L)

En nuestro apocalipsis, los muertos no andan.

Los muertos no se mueven.

Se quedan y hacen preguntas silenciosas, con rostros de mármol y barrigas hinchadas.

No van a ningún sitio. Aumentan de tamaño en sus camas, cada vez más pesados. Rebosan por ventanas y pasillos.

Son enormes y se atascan en las puertas de las casas. Aunque las puertas son de papel. Porque son de papel.

Los muertos permanecen y los vivos se apretujan por los rincones. Les empieza a faltar el aire. Empiezan a perder la razón.

Los muertos no se mueven. Hasta que desaparecen de repente. En algún infierno artificial.

Y los vivos no se mueven. De sus rincones.

También en llamas.

UNA NUEVA FISONOMÍA DE LA SERVIDUMBRE

“Si en el lugar de todos los diversos poderes que entorpecen o retardan más de la cuenta el progreso de la razón individual, los pueblos democráticos colocasen el poder absoluto de una mayoría, el mal no haría más que cambiar de carácter. Los hombres no habrían encontrado el medio de vivir independientes; habrían solamente descubierto, cosa difícil, una nueva fisonomía de la servidumbre. Hay en ello, y nunca podría repetirlo demasiado, motivo para hacer reflexionar profundamente a los que ven en la libertad de la inteligencia una cosa santa y odian no solamente al déspota, sino también al despotismo. En cuanto a mí, cuando siento que la mano del poder pesa en mi frente, me importa poco saber quién me oprime y no estoy más dispuesto a poner mi cabeza bajo el yugo porque un millón de brazos me lo presenten.”

La democracia en América, de Alexis de Tocqueville; Trotta, 2018; pg. 717.

“Watch Cap”, de Andrew Wyeth (1974).

SÓLO POR UN MOMENTO SE LE VE VAGAR

“No necesito recorrer el cielo y la Tierra para descubrir un objeto maravilloso lleno de contrastes, de grandezas y pequeñeces infinitas, de profundas oscuridades y singulares claridades, capaz a la vez de hacer nacer la compasión, la admiración, el desprecio y el terror. No tengo más que considerarme a mí mismo. El hombre sale de la nada, atraviesa el tiempo y va a desaparecer para siempre en el seno de Dios. Sólo por un momento se le ve vagar en el límite de los dos abismos en que se pierde.

Si el hombre se ignorase completamente, no sería poético, porque no se puede describir aquello de lo que no se tiene idea. Si se viese claramente, su imaginación permanecería ociosa y no tendría nada que añadir a la descripción. Pero el hombre está lo bastante al descubierto para percibir algo de sí mismo, y lo bastante oculto como para que el resto se sumerja en las tinieblas impenetrables, en las que se zambulle constantemente, siempre en vano, a fin de acabar de comprenderse.”

La democracia en América, de Alexis de Tocqueville; Trotta, 2018; pg. 812.

“Perpetual care”, de Andrew Wyeth (1961)

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XLIX)

El Bicho nos está obligando a posicionarnos políticamente. A nivel interno y a nivel externo.

Se nos dice que la eficiencia contra la pandemia ha de implicar la restricción de ciertas libertades propias de los regímenes democráticos. Entre ellas, nada menos, las libertades de prensa y de expresión.

Pero, de hecho, lo que el caso chino demuestra es la total falsedad de ese argumento. Si algo ha complicado la respuesta a nivel mundial contra la pandemia es precisamente la ausencia de tales libertades en la dictadura comunista china.

Sin embargo, China ha tratado de venderse como el gran gestor y como el gran apoyo internacional de muchos países azotados por la crisis.

Mientras ha existido la necesidad de la producción farmacéutica china, los países occidentales han mantenido un perfil bajo. Pero tal necesidad coyuntural empieza a ser superada, reactivando la lucha geopolítica.

Gracias a Dios, añado. Porque las democracias occidentales no pueden permitir que se mantenga el relato de la mayor eficiencia de los regímenes dictatoriales. Por el mero hecho de que es absolutamente falso. Y profundamente peligroso. Peligroso como un mega-estado que gobierne sin controles de ningún tipo a miles de millones.

A nivel interno español, esto conlleva cavar una profunda trinchera que impida pasar la pretensión filodictatorial de nuestros gobernantes actuales. En el ámbito de la politiquilla patria, esto parece resultar imposible a muchos de mis compatriotas, incapaces de criticar al partido al que han votado, haga lo que haga. Lo cual prueba la escasa formación política del común.

De la misma manera, deberíamos tratar de entender por qué a la dictadura comunista china le viene bien jugar a la fragmentación de la Unión Europea. Por qué nos prefieren divididos en diminutos estados-nación, en muchos casos apenas rozando la mitad del tamaño poblacional de sus provincias.

No pocos han querido ver en esta crisis la prueba de que la Unión Europea no funciona. Estoy de acuerdo. Esta Unión Europea no funciona.

Y mientras proliferan los profetas que nos explican el futuro tras el Bicho, yo me limito a expresar un deseo: que Dios no tarde en enviarnos a los europeos nuestro propio Abraham Lincoln.

THE DEAD SOUTH, EL AÑO QUE VIENE

Era de esperar. Faltaba la confirmación oficial.

Que me ha llegado esta tarde: el concierto de The Dead South se pospone hasta abril del año que viene.

En fin, no podía ser de otra manera, tal y como están las cosas.

Por otro lado, he de deciros que, desde hoy, El Sosiego Acantilado está en Twitter.

Sin más, aquí seguimos, in good company.

ESTADO-MANICOMIO

“Con higiene y bienestar solamente el hombre dista aún mucho de estar sano, pues, de ser así, la gente más rica e ilustrada debería ser la más sana también; pero, en lo que se refiere a neurosis, no es éste el caso en modo alguno: al contrario. Al desarraigarse y escindirse de la tradición, las masas se neurotizan, lo que las dispone para la histeria colectiva. Pero ésta necesita una terapia igualmente colectiva, que consiste en el terror y el despojo de la libertad. Por eso, donde domina el materialismo racionalista, los Estados se convierten menos en prisiones que en manicomios.”

Aion. Contribución a los simbolismos del sí-mismo, de Carl Gustav Jung; Paidós, 1997 (pgs. 64-65).

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XLVIII)

El día se fue inflamando, porque ya venía encendido de ayer.

El Bicho amenaza ser el 11-M de nuestro gobierno actual. Como en aquel entonces, la sobreactuación histérica está siendo la peor enemiga de unos dirigentes que parecen bien preparados para la politiquilla cotidiana, pero que apenas saben cómo actuar ahora que se ha presentado la Historia con H mayúscula.

Y entonces viene un general a equivocarse en público (o a hacer como que se equivoca) y el ruido de fondo se multiplica por mil.

Resulta curioso ver a tanto amante de las dictaduras metido a defensor de las libertades y a tanto amante de las libertades metido a defensor del NO-DO.

Los rumores se disparan y las tensiones internas se desvelan en docenas de artículos periodísticos.

Mientras tanto, el marxismo-leninismo-pop intenta pescar en río revuelto, tratando de ser el ventrílocuo de un Pedro Sánchez de pinochismo inverso: camino de convertirse en muñeco de madera.

Las canas del presidente avanzan día a día; y seguramente se acabará condenando a sí mismo porque realmente ha llegado a creerse el ser humano más listo y bueno de España; como si eso fuera mucha cosa, en la España actual…

La palabra democracia se convierte en excusa hueca para permitirse todas las represiones del otro. No entendiendo sus usuarios por tal otra cosa que no sea la medida de sus propios prejuicios.

La verdad es que estoy preocupado.

CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XLVII)

This little light of mine
I’m going to let it shine
Oh, this little light of mine
I’m going to let it shine

This little light of mine
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Don’t let Satan blow it out
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Hide it under a bushel? NO
I’m gonna let it shine
Let it shine
Let it shine
Let it shine

Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine ‘till Jesus comes
I’m gonna let it shine
Let it shine
Let it shine
Let it shine

This little light of mine
I’m going to let it shine
Oh, this little light of mine
I’m going to let it shine
This little light of mine
I’m going to let it shine
Let it shine, all the time, let it shine

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