CRÓNICAS DE LA PESTE DE LOS ANCIANOS (XVI)

por El Responsable

Italia ya ha superado en muertos por coronavirus a China. Según datos oficiales.

Por lo que leí ayer en un artículo, los chinos no cuentan los casos que dan positivo en la prueba, sólo los que desarrollan síntomas. Si es así, es evidente que no tenemos ni pajolera idea del número de infectados que los chinos saben que tienen.

Eso sin contar la censura del propio régimen.

Pero admitimos sin rechistar los datos que nos llegan de allí. Ayer Televisión Española hizo un amago de análisis de cómo se cuentan los infectados en varios países, precisamente a raíz del paso al primer puesto de Italia en número de muertos. Explicaron cómo se hacen las cuentas en la propia Italia, en Corea del Sur y en España. No dijeron nada de China.

¿Por qué nadie dice nada de China? ¿Porque, al parecer, nos están enviando material gratis? ¿Porque, junto a la India (otro que se está cubriendo de gloria con sus datos, igual que Rusia), es uno de los mayores productores de medicamentos genéricos del mundo y no queremos quedarnos sin ellos?

¿No hay ningún puñetero periodista en este país al que le importe conocer la verdad?

¿Queda algún periodista decente en este país?

Mientras tanto, Ren Zhiqiang sigue desaparecido.

Imaginad por un momento que los chinos han llegado a la conclusión de que no pueden parar el país como lo hicieron en Hubei sin que su economía colapse; imaginad que han decidido volver a poner en marcha su economía a pesar de saber que el virus se sigue extendiendo por el país; imaginad que los jerarcas del Partido Comunista Chino han llegado a la conclusión de que es peor para ellos detener el país que dejar que el virus haga su trabajo.

Que en el fondo es eliminar población: en un superpoblado estado-civilización que se acerca a los mil quinientos millones de habitantes (casi una quinta parte de la población mundial).

Y mientras la economía mundial se detiene, China vuelve a ponerse en marcha, produciendo para todos aquellos países que ahora mismo tienen a buena parte de sus ciudadanos confinados en sus casas.

Imaginad.