EL AGRADECIMIENTO

por El Responsable

Es curioso. De niño, tenía una extraña fijación con Canadá. Supongo que debido a las historias de mi abuelo pescador, cuya muerte mi familia unas veces ubicaba en Terranova y otras en Saint-Pierre-et-Miquelon. Me imaginaba el país, no muy lejos de la realidad, como un inmenso bosque. Lo cual me atraía como el susurro de un misterio.

Hace unos años, incluso me planteé emigrar allí. Últimamente, muchas cosas canadienses me están llamando la atención.

Y hoy, dando tumbos por YouTube, me he topado con el discurso de Leonard Cohen al recibir el Premio Príncipe de Asturias de las Letras del año 2011.

Benditos tumbos.

Hace unos días, en un comentario, hablaba yo del escaso agradecimiento que observo entre los miembros del arte español actual. En realidad, apenas observo agradecimiento en la práctica totalidad de las mimadas generaciones españolas a partir de la mía. Y creo que eso explica muchas cosas. El que millones de personas no sean capaces de disfrutar y agradecer lo que tienen; que no sean conscientes de lo difícil históricamente que ha sido tener lo que ellas tienen.

Eso explica muchas cosas.

Pues como dicen algunos de mis principales maestros, el humilde agradecimiento en el pecho de cada cual es la única virtud que vale la pena cultivar.