EL GRUPO PRISA ES CÁNCER

por El Responsable

Hablaba ayer del buen periodismo ya casi desaparecido y hoy toca hablar del “periodismo” realmente existente.

Veo en la edición digital de El País este artículo; el título me resulta tan ridículo que me veo obligado a leer el resto del panfleto.

Juntar en un texto el nombre de Yiannopoulos con los epítetos homófobo y racista tiene el recorrido siguiente, que yo les voy a contar, por si no lo saben: Milo Yiannopoulos está casado con un hombre de raza negra.

Porque Milo Yiannopoulos es homosexual, a pesar de considerarse también católico. Es uno de los personajes más contradictorios e interesantes de los que han tomado parte en las guerras culturales del occidente anglosajón.

Desde mi punto de vista, Yiannopoulos es una persona extraordinariamente inteligente y, al mismo tiempo, posee un ego que roza el desorden psicopático; pero reducir a individuo tan peculiar y poliédrico a la vulgar categoría de ultraderechista (palabra que, a este paso, va a servir para definirnos a todos y, por lo tanto, para no definir nada) es para que el juntaletras que ha escrito este bodrio sea condenado al infierno de la estupidez eterna.

Si quieren conocer un poco mejor al señor Yiannopoulos, les recomiendo esta entrevista mantenida hace no mucho con Jordan Peterson. Seguro que les servirá para hacerse una idea más cercana a la verdad de quién es Milo Yiannopoulos. Porque el artículo de El País sólo sirve para vivir en una realidad muy simple y muy falsa.