TAMBIÉN ELLOS

por El Responsable

También ellos rieron con cada nueva palabra que su hija de dos años aprendía a decir. También a ellos les sonrió el alma al verla correr, torpe, pero rebosante de alegría. También ellos lloraron de felicidad mientras su hija dormía tranquilamente sobre su pecho.

Ahora esperan sentados, frente a la Sala de Víctimas.

Él la abraza a ella, aunque ambos están muy lejos, en algún lugar de sus recuerdos donde quizá está la clave de la situación actual, o quizá no, o quién sabe; quizá aquello fue un error o no, está seguro de que fue un error, pero cómo no cometerlo. Que cómo hemos llegado a esto o cómo no íbamos a llegar a esto.

Su hija está ahí dentro y es lo más cerca que la han tenido en meses, porque ya no quiere estar con ellos.

Pero ellos sí están aquí. Esperando. Frente a la Sala de Víctimas.

Y entonces pasa él, escoltado por dos agentes, inflado producto de gimnasio y cocaína.

Y su hija está ahí dentro, sin querer saber de ellos, víctima de la ansiedad, la depresión, el alcohol, la marihuana, la cocaína. Víctima quizá también de ese inflado producto de gimnasio y farlopa.

Víctima de ella misma. Víctimaquizá, piensan ellos, de nosotros.

También ellos fueron los padres más felices del mundo.

Hoy me gusta el viento.
Pienso en que hace mucho tiempo que no estoy en La Coruña. Me encanta La Coruña. Me gustaría pasear por La Coruña con mi pequeña familia.

También ellos fueron los padres más felices del mundo.

Sólo la cruz ayuda a soportar el fracaso.
A veces ni siquiera la cruz ayuda a soportar el fracaso.
Lo cual es terrible, porque el fracaso es la verdad y la vida.

También ellos fueron los padres más felices del mundo.

Las bellas flores que alguien ha puesto en ese lindo balcón de la plaza.
Le doy gracias a Dios por ese alguien
que ha puesto esas bellas flores
en ese lindo balcón de la plaza.

También ellos fueron los padres más felices del mundo.

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