SEIS DÍAS

por El Responsable

-¿Estás completamente seguro? -preguntó la Primera Magistrada con gesto ligeramente sorprendido.

El hombre del sombrero asintió con la cabeza.

-No sabía que el Principal de Masalia Nova estaba tan preocupado por la Casa de Penn Ar Bed -dijo la mujer sentada a la derecha de la Primera Magistrada-. ¿Qué tipo de alianza pueden tener? ¿Comercial? ¿Militar?

-Al Principal de Masalia Nova no le importa lo más mínimo lo que le pueda ocurrir a la Casa de Penn Ar Bed -dijo la Primera Magistrada-. Somos nosotros los que le preocupamos.

-Guerra en dos frentes es tensar demasiado la cuerda -comentó el hombre sentado a la izquierda de la Primera Magistrada-. Quizá debamos postergar la invasión de Penn Ar Bed.

Todas las miradas convergieron en la Primera Magistrada.

-No -sentenció-. Invadiremos Penn Ar Bed en cuanto Auguste cumpla su amenaza. Y no le quedará más remedio que hacerlo, porque no pienso entregarle a ninguno de los participantes en la matanza de San Miguel; entre otras cosas, porque no tenemos ni idea de quién la llevó a cabo. Y porque no tenemos el más mínimo interés en llegar a saberlo.

-Pero que nos ataquen todos esos aliados en nuestra frontera sur… -insistió el hombre.

-Nos asegurará los votos de los representantes de todas las repúblicas amenazadas, cada vez que propongamos algo en el MetaParlamento -completó la Primera Magistrada, poniéndose de pie-. El Principal nos va a regalar el poder que necesitamos para asegurar la supervivencia de la Unión.

Una sonrisa fugaz se dibujó en el rostro de la Primera Magistrada.

-Y su expansión -añadió la otra mujer, con la mirada perdida.

El hombre del sombrero se despidió con una leve inclinación de cabeza y salió en silencio de la habitación.

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