EL HERMANO DEL SEÑOR

por El Responsable

Y llegaron su madre y sus hermanos y, quedándose fuera, mandaron a por él, llamándole. Y la gente estaba sentada a su alrededor, y le dijeron: “¡Mira! Tu madre y tus hermanos están fuera, buscándote”. Y respondiendo les dijo: “¿Quiénes son mi madre y mis hermanos?”. Y mirando en torno a los que estaban sentados a su alrededor, en corro, dijo: “He aquí mi madre y mis hermanos. Pues cualquiera que haga la voluntad de Dios, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre”.

Evangelio según San Marcos 3, 31-35

hermanos [adelphoi]. Este término supone que, después del nacimiento de Jesús, su madre, María, concibió y dio a luz más hijos, lo cual es compatible con Lc 2, 7 (su hijo primogénito) y Mt 1, 25 (José y María no mantuvieron relaciones sexuales hasta después del nacimiento de Jesús). La postura oficial de la Iglesia católica defiende, sin embargo, que María se mantuvo perpetuamente virgen y, en esa línea, a partir del siglo IV d. C., los teólogos católicos y algunos protestantes (¡como Martín Lutero y Juan Calvino!) han opinado que aquellos a quienes el Nuevo Testamento llama hermanos de Jesús son de hecho primos (san Jerónimo) o hermanastros, hijos que tuvo José en un matrimonio anterior (san Epifanio). Sin embargo, actualmente la mayoría de los estudiosos, incluyendo un número creciente de católicos, prefieren una interpretación literal de hermanos.

Esta última postura se asienta en buenas razones, mientras que las alternativas carecen de argumentos convincentes para defenderse.

a) Sobre la hipótesis de los hermanos de Jesús como hermanastros. En el Nuevo Testamento, fuera de nuestro pasaje y del pasaje paralelo de 6, 3, adelphos es un término de familia que se refiere prácticamente siempre a un hermano en sentido estricto, con la única excepción importante de Mc 6, 17 // Mt 14, 3, donde tiene el sentido de medio hermano, es decir, de alguien con quien se comparte sólo uno de los padres biológicos (el padre o la madre), y no de hermanastro, es decir un hermano por matrimonio de uno de sus padres, sin relación biológica. Además, no hay ninguna evidencia independiente para hablar de un matrimonio previo de José.

b) Sobre la hipótesis de los hermanos de Jesús como primos. En toda la Biblia sólo hay un caso en que la palabra hermano tenga este sentido (1 Cr 23, 22) y se trata de un caso en el que el significado queda claro por el contexto inmediato, cosa que no sucede en modo alguno en Mc 3, 31-35. Además, la lengua griega tiene una palabra clara y sin ambigüedades para referirse a primo, la palabra anepsios (cf. Col 4, 10), y aquí se hubiera empleado probablemente esa palabra si se hubiera tratado de primos. La aplicación de esta hipótesis de los primos de Jesús exige que se trace una complicada e improbable genealogía, en la que una hermana de María -llamada también María, por más coincidencia- se casó con un hombre llamado Cleofás (Jn 19, 25), o Alfeo (Mc 3, 18; cf. 6, 3; 15, 40). Por otra parte, como ha puesto de relieve J. P. Meier, el impacto retórico de nuestro pasaje (Mc 3, 35) quedaría considerablemente debilitado en el caso de que adelphos se tomara como primo.”

El Evangelio según Marcos (Mc 1-8), de Joel Marcus; Sígueme, 2010; pgs. 312-313.