LA TABERNA SATÁNICA

por El Responsable

Chesterton: al verte, cualquiera diría que hay hambre en Inglaterra.

Bernard Shaw: al verte a ti, cualquiera diría que la has provocado tú.

“Clemente [de Alejandría] habría rechazado la idea; las personas que disfrutaban de una buena comida eran, escribió, nada menos que bestias parecidas al hombre, imagen de la bestia golosa. Satán merodeaba entre las golosinas. Después estaba el vino, que en opinión de Clemente era más pernicioso que la comida. Este líquido cálido, escribió, calentaría aún más los cuerpos sobrecalentados de los jóvenes añadiendo fuego sobre fuego, por lo que se inflaman los instintos salvajes, los deseos ardientes y el ardor temperamental […]. De ahí que […] desborde los límites del pudor. Clemente tronaba furioso contra esos desgraciados cuya vida no era sino fiesta, embriaguez, baños, vino puro […], inercia y bebida y, de manera algo intrigante, orinales.

En los escritos de un predicador cristiano tras otro, quedaba claro que casi todo lo relacionado con la comida era sospechoso. Si se salía a cenar, uno podía verse afectado por la perniciosa envidia ante la casa de otro hombre, y volver a la casa propia más descontento que antes de partir. [San] Juan Crisóstomo recomendaba evitarlo y acudir en su lugar a funerales. ¿Es mejor -tronó ante su congregación- ir donde hay llanto, lamentación, y gemidos, y angustia, y tanta tristeza, o donde se encuentran la danza, los címbalos, la risa, el lujo, la comida y la bebida? No es necesario conocer demasiado la obra de Crisóstomo para saber que la respuesta esperada a su pregunta retórica era un entusiasta ¡Sí, claro que sí!. En una casa feliz se podían envidiar el atrio bien dispuesto del vecino o su encantador comedor; en una casa de luto, dijo Crisóstomo, es más probable que se exclame: ¡No somos nada, y nuestra maldad es inexpresable!.”

La edad de la penumbra, de Catherine Nixey; Taurus, 2018; pgs. 189-190. Clemente de Alejandría fue venerado como santo hasta el siglo XVII por la iglesia católica (su fiesta era el 4 de diciembre); San Juan Crisóstomo fue declarado Doctor de la Iglesia en 1568 por el Papa Pío V.

Advertisements