CARGA DE TRABAJO

por El Responsable

Para un ferrolano, hay pocas expresiones más comunes que esas tres palabras: carga de trabajo.

La eterna necesidad de unos astilleros que perdieron su competitividad hace décadas, debido al encarecimiento de su habilidosa mano de obra. Igual de habilidosos eran en Corea del Sur, pero mucho más baratos. Así que la constante preocupación en la comarca de Ferrol ha sido siempre la búsqueda de nuevos contratos para mantener los puestos de trabajo de los astilleros, el motor económico de la zona.

Fui niño en el Ferrol de la mal llamada reconversión industrial. Como tantas familias ferrolanas, alguno de los míos trabajaba en los astilleros. Crecí en una ciudad moribunda, en la que la heroína adormecía la ausencia de futuro de sus jóvenes.

Así que no puedo hacer demasiada demagogia con la visita del príncipe heredero saudí, que va a pagar muchos millones de euros para que se le construyan corbetas (armas, vamos) en los astilleros de Cádiz y Ferrol.

Carga de trabajo. Es la expresión perfecta de nuestras cadenas, de nuestra falsa ilusión de libertad. La mayoría somos y seremos, salvo despiste del euromillón, proletarios: gentes que lo único que pueden vender es su fuerza de trabajo. Si es que alguien quiere comprarla. Y cada vez es más difícil que alguien quiera hacerlo.

Alguien quizá nos pueda echar en cara el hecho de que hay otras salidas, que quizá haya que rebajar el nivel de nuestros deseos. Yo reconozco que me resulta muy complicado luchar contra mis prejuicios de clase, y si ese alguien que me dice que hay opciones no es tan proletario como yo, prefiero que se calle, si no quiere que lo mande a tomar por culo.

Yo, simplemente, siento tristeza. Por todas las cosas que tanta gente tiene que hacer por sacar sus vidas y las de los suyos adelante. Que nunca podrán obtener un máster si no es a base de esfuerzo y horas de estudio. Que no podrán ofrecer un futuro a sus hijos si no es a cambio de fabricar armas para salafistas.

Son los míos. Con los que comparto la carga. La carga de trabajo.