SI TE DEPRIMES, NO CONDUZCAS

por El Responsable

Aprovecho los tiempos muertos en el archivo para hacer tests del examen teórico del carné de conducir.

Justo enfrente se sienta mi compañero, que trastea en su ordenador, del que sale música de Radio 3.

El día anterior le había comentado que me llamaba la atención la gran cantidad de preguntas que hacían los tests sobre la depresión. Supongo que las estadísticas que maneja la DGT muestran que cada vez tiene más influencia en los accidentes de tráfico; por eso salen tantas preguntas al respecto, le dije. De hecho, muchas de las preguntas parecen destinadas a que el futuro conductor sepa qué precauciones debe tomar si acaba sufriendo esa enfermedad.

Mientras hacía uno de los tests, volvió a salir otra pregunta sobre el tema. Me llamó la atención el enunciado y se lo leí a mi compañero:

La depresión es una enfermedad que cada vez sufren más personas…

Mi compañero no dijo nada.

-La pregunta que a uno le suscita inmediatamente tal aseveración es: ¿por qué la depresión es una enfermedad que cada vez sufren más personas…? -comenté.

Mi compañero siguió sin decir nada.

Pero la pregunta permanece, molesta, como un borrón gris en el arco iris de plástico de la Modernidad triunfante: ¿por qué en este primer mundo que nos hemos fabricado a imagen y semejanza de nuestros más insospechados deseos, la depresión es una enfermedad que cada vez sufren más personas?

¿Por qué?

‘Gas’, de Edward Hopper (1940)

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