TIME PASSES

por El Responsable

“Una pluma, y la casa, hundiéndose, cayendo, se habría derrumbado y precipitado en lo profundo de la oscuridad. En la habitación convertida en ruina, los excursionistas habrían encendido sus hogueras; los amantes habrían buscado allí refugio, yaciendo sobre las tablas desnudas; y el pastor habría guardado su cena entre los ladrillos, y el vagabundo habría dormido envuelto en su abrigo para resguardarse del frío. El techo habría caído; zarza y cicuta habrían bloqueado camino, escalón y ventana; habrían crecido desordenadas y ansiosas sobre la colina, hasta que algún intruso, perdido, hubiese descubierto gracias a un atizador de intenso color rojo entre las ortigas, o un fragmento de porcelana entre la cicuta, que aquí alguna vez había vivido alguien; que hubo una casa.

Si la pluma hubiese caído, si hubiese inclinado la balanza, toda la casa se habría desmoronado en las profundidades para caer en las arenas del olvido. Pero había una fuerza trabajando; algo no demasiado consciente; algo de mirada torcida, algo que andaba a trompicones; algo sin la inspiración para dedicarse a su obra con un digno ritual o un canto solemne.”

To the Lighthouse, de Virginia Woolf; Penguin, 2000; pg. 151 [traducción propia].

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