LA EXTREMA BELLEZA DE UNOS PADRES JÓVENES

por El Responsable

Fue al encarar uno de esos eternos túneles subterráneos de algún transbordo del metro de Madrid.

Ellos ya iban a mitad de recorrido en la solitaria galería. A ella le caía la preciosa melena rubia en una lluvia de caracolas hasta las caderas. Cansada de llevar a su hija, se la pasó al fornido ejemplar de hombre que caminaba a su lado.

Al pasar junto a ellos, se me escapó una bendición instantánea, como siempre que me asalta la extrema belleza de encontrarme con unos padres jóvenes.

Pedí la gracia para que sigan siendo durante muchos años el paisaje habitual de ese nuevo evento de la creación que trataba de enfocarme, con sus bellos ojos azules, desde la torre de marfil que formaban los anchos hombros de su padre.

Otra familia sagrada, camino de Egipto o Diego de León, buscando juntos, rodeados de mil demonios, la siguiente estación.

San Miguel Arcángel, defiéndelos en la batalla.

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