EL SAGRARIO

por El Responsable

Lo inflamó la genealogía de la moral
y nada quedó de él,
salvo su voluntad.
Decidió entonces cambiar el mundo;
pero el mundo lo cambió a él.
Se convirtió en grial de aguas fecales,
que nadie quería beber.

Salvo Él.

Pero cuando Él se lo bebió a él
sólo quedó un cáliz vacío.
Místicos de la llanura le enseñaron a caminar tranquilo entre la nada.
Drásticamente consciente de todos los absurdos, maldades y desesperaciones
musitó sin embargo un fiel

al eterno retorno de la creación
tal cual ha sido hecha.
Pues sólo un pecho vacío puede ejercer de sagrario.

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