CLAUDIA, CUYA VIRGINIDAD CUIDARON LOS ÁNGELES

por El Responsable

Cuando tienes por amigo a José Luis de la Cuesta, puedes descubrir este tipo de poesía después de misa:

Claudia, cuya virginidad cuidaron los ángeles
y el rocío de Dios corroboró por veinte primaveras
es hoy atravesada por el falo de su amigo López
con el complaciente OK de la divina providencia
que le brinda el oráculo de su confesor y padre
siempre que lo haga por elevado amor
y no por pura concupiscencia erótica.
Claudia, cuyas lágrimas los ángeles recogen.

Para una introducción a la obra poética del Padre Langlois, el artículo de Enrique García-Máiquez.

'Mujer desnuda sentada con tela amarilla', de Egon Schiele (1910)

‘Mujer desnuda sentada con tela amarilla’, de Egon Schiele (1910)

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