UNA DE LAS TAREAS MÁS NOBLES

por El Responsable

Mis santos patrones: Montaigne y Burckhardt.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 409.

“¿Son las tres grandes edades del mundo, quizás, como los tres momentos del día en el enigma de la Esfinge? En realidad, son la continua metempsicosis que actúa y sufre el hombre a lo largo de innumerables encarnaciones. Un conocimiento genuino querrá reconocer todas las mutaciones y abandonar cualquier parcialidad respecto de una era específica (está bien tener alguna predilección, ya que se trata de una cuestión de gustos), y cuanto más rápido lo haga, más vivo será el sentimiento general de la imperfección humana. Una vez que se comprenda que nunca hubo ni habrá ninguna era feliz, una edad de oro en sentido imaginario, quedaremos preservados de la tonta sobrevaloración de algún tiempo pasado, de la desesperación sin sentido del presente o de la esperanza fatua con respecto al futuro, y se reconocerá que la contemplación de las edades históricas es una de las tareas más nobles: es la historia de la vida y del sufrimiento de la humanidad vista como un todo.”

Juicios sobre la historia y los historiadores, de Jacob Burckhardt; Katz, 2011; pg. 19.

'El triunfo de la muerte', de Pieter Brueghel el Viejo (h. 1562)

‘El triunfo de la muerte’, de Pieter Brueghel el Viejo (h. 1562)

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