IN TABERNA QUANDO SUMUS

por El Responsable

Cuando estamos en la taberna
no nos importa nada,
nos entregamos al juego
que siempre nos hace sudar.
Lo que sucede en la taberna
donde el dinero es camarero
aquí lo puedes inquirir:
escucha lo que voy a contar.

Unos juegan, otros beben,
otros de forma indiscreta viven.
Pero de los que se dedican a jugar
unos pierden la ropa,
otros consiguen vestirse,
otros se visten con saco.
Nadie allí teme a la muerte
y por Baco echan suertes.

La primera por el que paga el vino,
por ello beben los libertinos,
la segunda por los que están en prisión,
la tercera por los vivos,
la cuarta por todos los cristianos,
la quinta por los fieles difuntos,
la sexta por las hermanas frívolas,
la séptima por los soldados del bosque,

la octava por los hermanos perversos,
la novena por los monjes dispersos,
la décima por los navegantes,
la undécima por los pendencieros,
la duodécima por los penitentes,
la decimotercera por los que están de viaje.
Tanto por el papa como por el rey
beben todos sin ley.

Bebe la señora, bebe el señor,
bebe el soldado, bebe el clérigo,
bebe aquél, bebe aquélla,
bebe el siervo con la criada,
bebe el rápido, bebe el vago,
bebe el blanco, bebe el negro,
bebe el perseverante, bebe el inconstante,
bebe el campesino, bebe el mago.

Bebe el pobre y el enfermo,
bebe el desterrado y el desconocido,
bebe el joven, bebe el viejo,
bebe el obispo y el decano,
bebe la hermana, bebe el hermano,
bebe el viejo, bebe la madre,
bebe ésta, bebe aquél,
beben ciento, beben mil.

Poco seiscientas monedas
duran, cuando sin moderación
ni fin beben todos,
que beban con alegría;
por ello nos critica todo el mundo,
por ello seremos pobres.
Que les den a los que nos critican
y no se les cuente entre los justos.

¡IO!

De los Carmina Burana conservados en el monasterio bávaro de Benediktbeuern, editados en 1847 por Johann Andreas Schmeller y seleccionados por Carl Orff para su musicalización y representación (por primera vez en 1937).

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