El sosiego acantilado

non mea voluntas

Mes: octubre, 2015

EL HOMBRE CULTO

colo colui cultum 3 tr.: cultivar, cuidar (agrum, un campo) || adornar (lacertos auro, con oro en los brazos) || tratar (aliquem opulenter, a uno espléndidamente) || proteger (Pax arva colat, la [diosa] Paz proteja los campos) || habitar (urbem c., vivir en la ciudad) || practicar (iustitiam, la justicia) || honrar, venerar (deos, a los dioses) || celebrar con reverencia (sacra privata, el culto doméstico) || tratar con consideración.

 Ignatius_of_Antiochie,_poss._by_Johann_Apakass_(17th_c.,_Pushkin_museum)

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IPSUM EST NOMEN EIUS

Al estudiar etimologías, parece reducirse la distancia con ese momento en que un primer hombre solitario vagaba casando palabras y sensaciones, bajo la atenta y curiosa mirada del misterio.

El chisporroteo del árbol súbitamente herido por un rayo o el borboteante fluir de un arroyo virgen eran imitados por susurros, suspiros y alientos rebosantes de significado; y los repentinos e infantiles parecidos entre las cosas hacían brotar frágiles renuevos en los morfemas recién germinados.

Abrumado por la inefable variedad del mundo, el hombre se sintió aún más solo; y, agotado de la interminable vocación, se quedó dormido.

Y al despertar, el pasmo le impidió encontrar una palabra con la que llamar a la criatura más asombrosa, terrorífica y bella en la que sus inocentes ojos habían posado hasta entonces la mirada.

'Biblis', de William-Adolphe Bouguereau (1884)

‘Biblis’, de William-Adolphe Bouguereau (1884)

PARA HUIR DE ESTA CÁRCEL

Para huir de esta cárcel, hay que aprender a no pactar con sus indiscutibles comodidades.

[…] Noble es la sociedad que no espera para disciplinarse que la disciplinen las catástrofes.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pgs. 1188, 1174.

'Eternal Gran Vía', de Manuel Castillero Ramírez (2015)

‘Eternal Gran Vía’, de Manuel Castillero Ramírez (2015)

AURORA DEL ESTADO-NACIÓN: OCASO DE LA CRISTIANDAD

…el imperio de los Austrias constituye la mayor fuerza conocida contra las nacionalidades y sólo las fuerzas que lo resistieron con éxito forjaron algo parecido a una nación.

¿Qué imperio?, de José Luis Villacañas; Almuzara, 2008; pgs. 24-25.

Había que encontrar una nueva exhortación emocional para llenar el vacío dejado por la convicción espiritual; el sentimiento nacional se derramó para tapar la grieta.

El principio absolutista y representativo estaba perdiendo el apoyo de la religión; ganó el del nacionalismo. He ahí la clave del desarrollo de la guerra en su período final. Los términos protestante y católico perdieron paulatinamente su vigor, mientras los términos alemán, francés, sueco se acumulaban amenazadoramente. La lucha entre la dinastía de los Habsburgo y sus oponentes dejó de ser el conflicto entre dos religiones para convertirse en la lucha de las naciones por un equilibrio de poder. Un nuevo criterio sobre lo bueno y lo malo surgió en el mundo político. La vieja moral se resquebrajó cuando el mismo Papa se opuso a la Cruzada de los Habsburgo y cuando la Católica Francia, bajo la guía de su gran Cardenal, proporcionó ayuda a la Protestante Suecia. Tras esto, de un modo rápido e imperceptible, la Cruz dejó paso a la bandera; y el grito Sancta Maria de la Colina Blanca al Viva España de Nördlingen.”

The Thirty Years War, de Cicely Veronica Wedgwood [traducción propia]; The New York Review of Books, 2005; pg. 373.

'El milagro de Empel', de Augusto Ferrer-Dalmau (2015)

‘El milagro de Empel’, de Augusto Ferrer-Dalmau (2015)

EL HORROR DEL PROGRESO

El horror del progreso sólo puede medirlo el que ha conocido un paisaje antes y después que el progreso lo transforme.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 1153.

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A LA SANGRE EXCEDE EL LUGAR QUE UNO SE HACE

¿Qué me importan dos guerras mundiales, que yo también he perdido, mientras sigo trabajando en la de los Treinta Años?

Escrito por Ernst Jünger en Wilflingen, el 28 de febrero de 1986; en Pasados los setenta IV, Tusquets, 2011; pg. 21.

Bernard atacaba constantemente las líneas situadas ante la ciudad; mientras tanto, el Rey de Hungría y el Cardenal, desde su posición elevada, enviaban correos en todas direcciones, para fortalecer aquí y allá un punto débil, suministrando munición al continuo cañoneo. En cierta ocasión, un capitán situado entre ambos cayó muerto de un disparo; y a menudo se les rogaba que abandonasen su expuesta posición, siempre en vano. Superioridad numérica, mandos fiables y la soberbia disciplina de las tropas españolas, podrían haber bastado para vencer la batalla de Nördlingen sin la inexperta dirección de los dos príncipes; pero su valentía mereció al menos la aclamación con la que Europa y sus propios soldados los recibieron más tarde.

En el calor del mediodía, los hombres de Horn no dieron más de sí; envió aviso a Bernard de que se iba a retirar tras sus líneas a través del valle, a una colina alejada en la que atrincherarse para pasar la noche. Confiaba en que su colega le cubriese mientras cruzaba el valle.

He aquí el momento que los enemigos habían estado esperando. Abandonaron su posición delante de la ciudad y cargaron, tropas imperiales y españolas al alimón, sobre las ya agotadas tropas de Bernard, el grito de Viva España vibrando ensordecedoramente a través del polvo. Desesperado, Bernard reunió a sus hombres, galopando de batería a batería, maldiciendo a los sudorosos artilleros, amenazándoles con las torturas del infierno si cedían un palmo. Pero no había caso. Rendidos al pánico, sus hombres huyeron; y las agotadas tropas de Horn, que cruzaban el valle en ese mismo momento, recibieron por el costado el impacto total de la huida. Caballos exhaustos se desplomaban bajo sus jinetes; también el de Bernard, pero uno de sus dragones le cedió su viejo y pequeño rocín, aún brioso y fresco, y en él huyó el príncipe. El resto de la historia fue lacónicamente narrada esa noche por el Rey de Hungría en sus cuarteles. El enemigo desperdigado de manera tal que no se hallaban juntos diez caballos. Horn ha sido capturado, Weimar – nadie sabe si está vivo o muerto.

Los vencedores estimaron los muertos del enemigo en diecisiete mil, los prisioneros en cuatro mil; la mayor parte de los cuales, mandos y tropa, se pasaron a las filas imperiales. El Cardenal-Infante montó esa noche sus cuarteles en una pequeña granja, cediendo a los heridos la casona que había sido buscada para él. Posteriormente, envió a España cincuenta de los estandartes capturados y una imagen de la Virgen con los ojos arrancados que había encontrado entre los despojos de los suecos.”

The Thirty Years War, de Cicely Veronica Wedgwood [traducción propia]; The New York Review of Books, 2005; pgs. 366-367.

'El Camino Español', de Augusto Ferrer-Dalmau (2014)

‘El Camino Español’, de Augusto Ferrer-Dalmau (2014)

LA MÁS NOBLE NATURALEZA

El descubrimiento de la naturaleza, más que a los prerrománticos, debe concedérseles a quienes eligieron para sus monasterios y castillos los más nobles paisajes.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 957.

Monasterio Roussanou de Meteora

Monasterio Roussanou de Meteora

DILEXI DECOREM DOMUS TUAE

Al cristianismo deformado en manual de recetas éticas se contrapone el catolicismo, i. e., el cristianismo como obra de arte.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 958.

Ordenación de diáconos y subdiáconos del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote, celebradas este verano en la iglesia de San Miguel y San Cayetano de Florencia.

Ordenación de diáconos y subdiáconos del Instituto Cristo Rey Sumo Sacerdote, celebrada este verano en la iglesia de San Miguel y San Cayetano de Florencia.

BRIDEY

He de reconocer que es uno de mis secundarios favoritos.

“Brideshead actuaba de forma tan solemne e impersonal como siempre.

-Es una lástima que Sebastian no conozca mejor a monseñor Bell. Descubriría que la convivencia con él puede ser muy agradable. Yo viví con él durante mi último año. Mi madre está convencida de que Sebastian es un borracho acérrimo. ¿Lo es?

-Corre el riesgo de llegar a serlo.

-Creo que Dios prefiere los borrachos a mucha gente respetable.

-¡Por el amor de Dios! -protesté, porque aquella mañana tenía muchas ganas de llorar-. ¿Por qué mezclar a Dios en todo?

-Lo siento. Me olvidé. Pero ¿sabes que tu pregunta es realmente muy divertida?

-¿Ah, sí?

-Para mí, sí. Aunque para ti no lo sea.

-No, para mí, no lo es. Me parece que sin vuestra religión Sebastian tendría la posibilidad de ser un hombre feliz y sano.

-Es discutible -replicó Brideshead-. ¿Crees que volverá a necesitar esta pata de elefante?”

Retorno a Brideshead, de Evelyn Waugh; Tusquets, 2010; pg. 175.

Corolario colachiano:

El protestantismo inició esa interiorización del cristianismo en simple idiosincrasia que permite preguntarle por su religión al individuo, después de preguntarle cuál es su color preferido y antes de preguntarle cuál es su actriz más admirada.

Escolios a un texto implícito, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2009; pg. 960.

Retrato de Evelyn Waugh realizado por Henry Lamb (1930)

Retrato de Evelyn Waugh realizado por Henry Lamb (1930)

EL REINO DE ESTE MUNDO

Luego el diablo lo llevó a un lugar alto, le mostró todos los reinos del mundo en un instante y le dijo: Te daré todo este imperio y el esplendor de estos reinos, porque son míos y se los doy a quien quiero. Si te pones de rodillas y me adoras, todo será tuyo.

Lc 4, 5-7

“En una ocasión Poldi Singer habló con profundo conocimiento del origen mítico del movimiento nazi: el sueño inquebrantable del Sacro Imperio. Para mi sorpresa, me oí decir:

-Y en su origen eso no es otra cosa que una representación judía, una idea mesiánica.”

Memorias de un antisemita, de Gregor von Rezzori; Anagrama, 2002; pg. 260.

“¿No es justamente ésta la misión del Mesías? ¿No debe ser Él precisamente el rey del mundo que reúne toda la tierra en un gran reino de paz y bienestar?

[…] volvamos a la tentación. Su auténtico contenido se hace visible cuando constatamos cómo va adoptando siempre nueva forma a lo largo de la historia. El imperio cristiano intentó muy pronto convertir la fe en un factor político de unificación imperial. El reino de Cristo debía, pues, tomar la forma de un reino político y de su esplendor. La debilidad de la fe, la debilidad terrena de Jesucristo, debía ser sostenida por el poder político y militar. En el curso de los siglos, bajo distintas formas, ha existido esta tentación de asegurar la fe a través del poder, y la fe ha corrido siempre el riesgo de ser sofocada precisamente por el abrazo del poder. La lucha por la libertad de la Iglesia, la lucha para que el reino de Jesús no pueda ser identificado con ninguna estructura política, hay que librarla en todos los siglos. En efecto, la fusión entre fe y poder político siempre tiene un precio: la fe se pone al servicio del poder y debe doblegarse a sus criterios.

[…] interpretar el cristianismo como una receta para el progreso y reconocer el bienestar común como la auténtica finalidad de todas las religiones, también de la cristiana, es la nueva forma de la misma tentación.

[…] Pero Jesús nos dice también lo que objetó a Satanás, lo que dijo a Pedro y lo que explicó de nuevo a los discípulos de Emaús: ningún reino de este mundo es el Reino de Dios, ninguno asegura la salvación de la humanidad en absoluto. El reino humano permanece humano, y el que afirme que puede edificar el mundo según el engaño de Satanás, hace caer el mundo en sus manos.”

Jesús de Nazaret, de Su Santidad Benedicto XVI; La Esfera de los Libros, 2007; pgs. 63, 64-65, 68, 69.

Nazi rally, 1937.

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Peripecias de un aprendiz de campesino

El perfil menos humano

“En aquella idea vaciaba, como en un molde, todo lo bueno que ella podía pensar y sentir; en aquella idea estampaba con sencilla fórmula el perfil más hermoso y quizá menos humano de su carácter”

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Señores, si quisiéredes mio serviçio prender/ querríavos de grado servir de mio mester