LECCIONES PAGANAS PARA JÓVENES CATÓLICOS

por El Responsable

“Una promesa es siempre un compromiso y tiene la misma importancia independientemente de la persona con la que se contrae. Lo único que cuenta es la buena fe de quien la pronuncia.

En un relato de Akinari Ueda referido a la belleza de la lealtad, titulado El juramento entre las flores de crisantemo, un hombre hace todo lo posible para cumplir una promesa que realizó años atrás a su fiel amigo, y como no puede presentarse físicamente en el lugar de la cita a la hora establecida, decide suicidarse para llegar hasta allí al menos en espíritu. La finalidad del pacto que había convenido con su amigo era puramente la amistad, la lealtad; no había en juego ningún interés material. Sacrificar la vida por algo extraño a un interés material podrá parecer hoy insensato, pero una de mis ideas fundamentales es que la esencia de las promesas no debe buscarse en el espíritu de la actual sociedad contractual sino en la lealtad de los seres humanos. En la vida del hombre el tiempo no retorna.

Este día determinado del mes de agosto de 1968, además de ser irrepetible en la historia de la humanidad, es un momento que no se presentará más en la vida de aquellos que lo están viviendo. Incluso la promesa más modesta tiene en realidad una importancia enorme. Es triste que sólo cuando hemos dejado atrás la juventud nos demos cuenta del valor del tiempo.”

Lecciones espirituales para los jóvenes samuráis, de Yukio Mishima; La Esfera de los Libros, 2001; pgs. 104-105.

Yukoku

Advertisements