FRANCO, EL REVOLUCIONARIO

por El Responsable

Parece que sólo pensaras en el poder que podría alcanzar en manos del Enemigo; en los malos usos del Anillo, y no en los buenos. El mundo cambia, dices. Minas Tirith caerá si el Anillo no desaparece. ¿Pero por qué? Así será si lo tiene el Enemigo, pero no si lo tenemos nosotros.

Palabras de Boromir a Frodo en el 10º capítulo del libro segundo de El Señor de los AnillosLa disolución de la Comunidad.

“El Régimen en sí cambió sólo hasta cierto punto, pero durante la siguiente generación, la sociedad y la cultura españolas se transformarían de forma dramática. El pleno empleo y la nunca conocida subida constante de la renta en casi todos los sectores de la sociedad, produjo la primera experiencia de consumo masivo en la vida del país. Emergió la posibilidad de una nueva sociedad orientada hacia el materialismo y el hedonismo, algo que nunca había estado, ni remotamente, al alcance de la mayoría. La población rural emigró atraída por la gran ciudad, las zonas industriales y el mercado laboral europeo. A pesar de la censura que todavía se practicaba, la influencia cultural extranjera entró en España a una escala nunca vista. El turismo masivo, combinado con el movimiento de cientos de miles de españoles al extranjero, expuso la sociedad a estilos muy diferentes y muy atractivos de culturas. Esto estuvo acompañado, además, del bombardeo de los medios de comunicación y de la publicidad. Fue una transformación del ambiente cultural y social sin parangón.

Desde el punto de vista de Franco y de sus seguidores más cercanos, su desconfianza inicial hacia una economía liberal estaba totalmente justificada, ya que efectivamente trajo consigo una liberalización social, cultural y religiosa. Después de una generación de intensa modernización social y económica quedó bien poco de la sociedad católica y rural y de la cultura tradicionalista que tanta importancia había tenido en el ascenso de Franco al poder. Durante los años sesenta y setenta la base social y cultural del franquismo se fue erosionando de forma constante aunque se mantenía la dictadura política.

La transformación de la sociedad y la cultura que tuvo lugar en la generación de después de 1959 marcó el camino hacia una sociedad diferente, más acorde con la Europa socialdemócrata de la época y un sistema político más libre; ambos darían paso a una era completamente nueva en la Historia de España.”

    El Franquismo. Segunda parte, de Stanley G. Payne; Arlanza, 2005; pgs. 95-97.

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