EL SUR

por El Responsable

Tarde de proselitismo evangélico en Bravo Murillo.

Primero me encuentro a un grupo de seis jóvenes, tres chicas y tres chicos. Supongo que son de origen dominicano. Cantan a Dios con alegría, en la furia del calor vespertino.

Llegando ya a 4K, otro grupo. Pero éste es más numeroso. Pieles oscuras y algún matiz indio. Niños y mayores: la familia que predica unida, permanece unida. Varios instrumentos, como la pandereta que esa niña hace sonar con especial gracia. Cantan con buen ritmo y alegría.

Tanta, que un negro africano, de los cientos que sobreviven en nuestras calles -y que en las calles se han dejado la mitad de su cordura-, se lanza a bailar en medio de la acera, quizá algo achispado.

Y entonces escucho parte del estribillo de la rítmica y alegre canción, que este grupo canta con rostros radiantes y entregados:

…que el fin se está acercando…

Me meto al metro con cierta inquietud metafísica.

El Sur de Flannery O’Connor a veces me resulta tan familiar…

A KKK child and a black State Trooper meet each other, 1992