LEER, CAMINAR

por El Responsable

La silenciosa comunicación de los lectores. El árbol en el que te convierte cada lectura, que te hace desear estirarte en nuevas ramas que alcancen esos libros que el otro ha leído, y tú no.

Leer a alguien y querer conocerlo. Creo que no hay mejor prueba para la calidad literaria. “¿De dónde ha salido esto? ¿Cómo es posible? ¿Estaré bien a su lado, como estoy bien cuando le leo? ¿Morirá la soledad seca junto a él, como muere cuando me habla con palabras de papel?” Con el terrible riesgo tan bien expresado por aquel personaje de McCarthy en Blood Meridian:

There is no such joy in the tavern as upon the road thereto…

Que se puede completar con esa formidable frase de Santa Catalina de Siena:

El camino al cielo ya es el cielo.

The road, el camino. El Éxodo. La insidiosa sospecha de que la Tierra Prometida es más el caminar hacia ella que ella misma.

Y esa profunda y triste verdad sartreana, que tantas veces se cumple. El infierno son los otros.

Pues también el caminar juntos puede ser desesperante. Ver cómo los compañeros se dedican a adorar becerros de oro.

En cualquier caso, caminar con la esperanza de que se va hacia algún sitio, aunque no se tenga claro hacia dónde. Que no da todo lo mismo.

Pocos han estado conmigo en mis acantilados. Ésos que son referente real de la metáfora. Él sí. Lo recordó en un texto que, siempre que lo leo, me hace llorar de la risa. Siempre me ha gustado caminar a su lado. Lo echo de menos. Le echo de menos.

Hoy he pensado que me gustaría entrevistar a algunos de los escritores que leo. Colgar aquí las entrevistas. Míguel haría las fotos. Es un fotógrafo maravilloso.

Porque es buena persona.

Te haría reír en medio del más árido de los desiertos.

IMAG0076

Anuncios