RESECA CICATRIZ DE MI ESTATURA

por El Responsable

Todo estremecimiento ante la muerte no parece ya sino flaqueza de mentalidades reacias a admitir la naturalidad causal de todo acontecimiento cualquiera.

Textos, de Nicolás Gómez Dávila; Atalanta, 2010; pg. 43.

“Como la flor cortada que en un cuenco de barro
se resiste a doblar bajo su peso,
sabrás sobrevivirme algunas horas.
Expuesto a la difícil
tarea de mirar lo que es un hombre,
serás solo, otra cosa:
callada acusación en la espalda del tiempo,
silencioso clamor que el clamor de la vida
en el silencio apaga.
Serás, solo, sin mí,
memoria mía que olvidé de golpe,
desdibujado cuerpo para el daño
sólo ya de los otros.

En tu equívoco sueño faltarán mis sueños,
y ensuciarás los sueños un instante
de quien a ti se acerque a despedirme.
Nada serás sino molesta sombra
que golpea en la luz de un sol ajeno.

Qué asombroso es pensar que durarás
un poco más que yo, contorno amado
de doliente tiniebla en que seguir muriendo,
reseca cicatriz de mi estatura,
cuerpo mío sin mí
en el que fue mi mundo.”

Cuerpo presente; poema de Vicente Gallego incluido en su bellísimo libro Santa deriva; Visor, 2002; pg. 89.

'Anatomía del corazón', de Enrique Simonet (1890)

‘Anatomía del corazón’, de Enrique Simonet (1890)

Anuncios