LAS GRANDES OBRAS Y LA COMUNIDAD INVERTIDA

por El Responsable

“Las llamadas grandes obras contribuirían a totalizar, dotando de unidad e identidad, a cada esfera cultural, a modo de una suerte de aparato perceptivo capaz de orientar el rumbo de la esfera cultural en el curso histórico por el que dichas unidades (unidades de supervivencia dice N. Elias) transitan. Ahí radica la dimensión política que estas obras poseen siempre. Estas grandes obras alcanzan su máximo radio de acción cuando realizan dicha función sobre plataformas imperiales que, a la vez que las hacen posibles, también reciben de ellas un aporte determinante para su propia unidad e identidad. Estas grandes obras obras de cultura logran desde tales esferas su máxima potencia proyectiva, al punto de definir, a partir de su determinado horizonte histórico (diapolítico), un objetivo metapolítico de alcance universal.

Ahora bien, nuestro presente nos ofrece la contrafigura moderna de semejantes grandes obras en la forma de las obras del nihilismo ultramoderno, fundadas en los viejos maestros de la sospecha. Se elevan éstas sobre una plataforma de ensueño, es decir, sobre la sociedad universal cosmopolita en cuyo seno, queriendo escuchar la voz del hombre nuevo sólo han logrado silenciar la voz del hombre real. En efecto estas grandes obras del nihilismo han contribuido a la demolición de las últimas resistencias opuestas al aventurado alumbramiento del hombre nuevo, al advenimiento del gran individuo que, no obstante su magnitud, busca impotente la (re)construcción de una nueva comunidad.

En efecto, un renovado anhelo de comunidad aparece hoy por doquier. Pero ahora se tratará de una comunidad invertida en cuanto que el individuo se quiere substante y anterior a esa nueva comunidad que busca instituir según sus directrices. Estaríamos ante una comunidad de individuos cuya figura apenas se vislumbra. El nihilismo suspicaz habría logrado así el cenit de la negación que define el proceso de la modernidad. En el desértico silencio que resulta de la crítica, estos nuevos hombres sustantivos aguardan nuevas formas de comunidad. Nueva comunidad a definir en los vacíos espacios dejados por la naturaleza humana, aptos para la construcción sin límites del superhombre.

No podemos afirmar rumbo alguno en este frío espacio vacío, no podría señalársele objetivo alguno. Su rumbo es sin sentido y fruto lúdico de su potentísima voluntad.”

Elementos para la comprensión de las raíces metapolíticas de Europa. Del fundamento antropológico de la comunidad al ocaso de la familia en la sociedad universal, de Fernando Muñoz Martínez; tesis doctoral; pgs. 38-39.

'Estudio del retrato del Papa Inocencio X hecho por Velázquez', de Francis Bacon (1953)

‘Estudio del retrato del Papa Inocencio X hecho por Velázquez’, de Francis Bacon (1953)

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