PRIMUM TRABEM DE OCULO TUO

por El Responsable

“…os suplico que cada uno hable a su conciencia y no a la ajena. ¡Oh alma mía!, ¿no eres tú la causa de este mal, quién ha cometido tantos pecados sobre pecados, tantas ofensas, tantas cobardías, que justamente la ira de Dios ha caído sobre todo un pueblo? ¿No sabes, acaso, que si en otro tiempo se hubieran hallado diez hombres de bien, Dios, por ellos, hubiera preservado de la ruina a toda una ciudad? (Gén 18,32). ¡Ah!, que quizá faltara el décimo en este país, y si tú te hubieses convertido, tal vez habrías completado el número. ¡Oh, qué suerte! Y no me respondas: ‘¿Por qué los demás no lo han hecho?’. Ellos no tienen que preocuparte. Digamos, pues, todos y que cada uno hable para sí; hagamos cada uno para sí elevándonos a Dios: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti (Lc 15,2); he pecado contra ti (Sal 50,6), sólo he hecho el mal contra ti. Confesemos nuestras propias faltas y dejemos a los demás confesar las suyas; sepamos que no es tiempo de decir: Nuestros padres han comido uvas agraces y nosotros tenemos dentera (Jer 31,29), pues Nuestro Señor nos responderá: El alma que peque, esa morirá (Ez 18,20). Así pues, todos se han desviado (Sal 13,3), que nadie se excuse de ser la causa de las desgracias de nuestro tiempo; tenemos todos parte en la pena y en la tribulación, porque tenemos todos parte en la culpa.”

Del sermón predicado por San Francisco de Sales el domingo de Pentecostés de 1593 (tenía 25 años); en el primer volumen de sus Obras Selectas, editadas por la BAC (2010); pgs. 286-287.

'La Tentación', de J. Kirk Richards (1999)

‘La Tentación’, de J. Kirk Richards (1999)

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